24 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La puesta en marcha del número 900 para intentar atar cabos sobre la misteriosa desaparición de Sonia Iglesias parece que está teniendo éxito. Al menos, en lo que a participación ciudadana se refiere. La iniciativa de la familia de la víctima, de acuerdo con los investigadores, aporta un halo de esperanza de cara a la resolución de un caso complejo. Es de esperar que este teléfono no sirva de altavoz a gente sin escrúpulos.