02 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Antón Louro deja hoy oficialmente la Delegación del Gobierno en Galicia. Pero deja también un buen sabor de boca entre las instituciones con las que se ha relacionado durante estos dos últimos años. Pero él se va con un sabor agridulce: el del caso Sonia Iglesias. Quizás las urnas le deparen la resolución de este dramático enigma como alcalde de la ciudad. Los pontevedreses tienen la palabra.