El primer encuentro público de los candidatos evidencia la tensión entre Lores y Martín
11 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Quién iba a decir, con aquella suave música sonando a las ocho menos cinco de la tarde de ayer en el Teatro Principal, que el debate se iba a poner así. Llegaron las ocho y empezó la sesión. El escenario era el mismo que el de los plenos municipales y eso marca. Aunque rara es la vez que estos suscitan el interés que logró ayer el primer debate público de la campaña -y probablemente único- entre los tres principales candidatos.
Y eso que el sistema rígido de tiempos -turnos de tres minutos para cada candidato sobre un tema cerrado y una réplica también cronometrada de un minuto- frenaban las confrontaciones cara a cara.
Pero las hubo. Y severas. Especialmente entre el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores y el candidato del PP, Telmo Martín. Es conocida la falta de química entre ambos. Ayer volvió a relucir.
«Eu preséntome a estas eleccións municipais co aval dun traballo feito», dijo Fernández Lores. «Estamos contentos co que temos feito pero non estamos satisfeitos», admitió el actual alcalde a modo de autocrítica. Fue su única concesión. Algo que le reprochó Telmo Martín. «Estamos moi acostumados a que en Pontevedra se lle voten as culpas aos demáis», dijo el candidato popular, en referencia a las quejas del Concello acerca de la falta de colaboración de otras Administraciones, especialmente la Xunta. Aún no había llegado el momento de las descalificaciones personales. Que las hubo.
Antón Louro, el cartel que el PSOE ha situado para hacerse con la alcaldía, incluso llegó a abandonar por un instante el tono pausado con el que quiso imprimir sosiego a sus propuestas. «O señor Martin tampouco é unha hermanita de la caridad», dijo en referencia a la influencia que tanto BNG como PSOE le atribuyen para torpedear desde la Xunta obras viarias en Pontevedra o el bloqueo al Plan Xeral.
Pero el sosiego de Louro, paradógicamente, dio entrada a la tensión. Telmo Martín le reprochó falta de empuje para sacar adelante proyectos y liderar la ciudad. Fernández Lores se lo tomó como una falta a la honestidad política del socialista. Y salió en tromba aprovechando un turno de réplica de un minuto.
«Hai que ter unha cara como un camión. Un señor que insulta a todos. Un señor que ten unha empresa que cobra sobreprezos en vivendas... fala vostede de indignidade política. Vostede pasará á histoira por ser a desgracia mais grande de Pontevedra», le espetó Lores a Martín.
Telmo Martín no le entró al trapo. Se limitó a reprocharle: «Usted recurre ao insulto e á difamación». Pero también dejó una perla sobre Lores. «Debe ver moitas películas de taparrabos porque quere ir para atrás», le dijo en una réplica sobre las políticas económicas municipales.
El supuesto ofendido terció cuando le tocó el turno. «Eu non llo tomo a mal», dijo sobre el comentario de Martín. Aunque deslizó una pulla sobre otro de los temas polémicos, el urbanismo. «O plan xeral non pode ser un motivo para unha pelxa de galos».
Algo se calmó la cosa al acabar, cuando el moderador, el periodista Xabier Fortes, les otorgó a los presentes un turno de un minuto para pedir el voto Volvió la música y los candidatos salieron disparados al filo de las nueve de la noche. Tenían mítines programados. Sin tiempos encorsetados ni contrincantes que les repliquen.
«Estamos contentos co que temos feito, pero non estamos satisfeitos»
M. A. Fernández Lores
«Lores debe ver moitas películas de taparrabos, porque quere ir para atrás»
Telmo Martín
«O Plan Xeral non pode ser un motivo para unha pelexa de galos»
Antón Louro