Realizadas con éxito pruebas de carga en el AVE del norte

a. c. pontevedra / la voz

PONTEVEDRA

07 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las primeras pruebas de carga realizadas en la línea del AVE del norte Ourense-Lalín-Santiago finalizaron con éxito. Las pruebas se irán realizando a lo largo de los próximos meses, en coordinación con el resto de las especialidades técnicas, antes de la puesta en servicio de la nueva línea de alta velocidad a finales de año. Antes de que remate el verano, se realizarán igualmente las pruebas de circulación.

En tanto no se construya el AVE por Cerdedo, la línea Ourense-Lalín-Santiago será la que dé servicio a Pontevedra y Vigo a través de un ramal hacia el Eje Atlántico en el que ya se están montando las vías y que evitará tener que pasar por la estación de Compostela. A través del Eje Atlántico podrán llegar a las Rías Baixas los trenes todoterreno -aptos para ancho ibérico y ancho UIC, así como para tramos electrificados y sin electrificar- que reducirán la relación con Madrid desde las nueve horas actuales al entorno de cinco.

Fomento, a través de ADIF, inició la pasada semana las pruebas de carga con trenes en los viaductos de la línea de cara a su puesta en servicio. Los test se llevan a cabo en los 38 viaductos de la línea, que suman una longitud total de 19,6 kilómetros, y en cinco pasos inferiores. Entre los viaductos de la línea destacan por sus características y métodos constructivos los del río Ulla, río Deza, O Eixo, Arenteiro, Barbantiño y Rego das Lamas.

Según explicó Fomento, la primera de las pruebas de carga finalizó «con éxito» y se desarrolló, a lo largo de cuatro días, en el viaducto sobre el río Arenteiro, situado en el tramo Amoeiro-Maside-Carballiño (12,1 kilómetros), en la provincia de Ourense. El viaducto tiene una longitud total de 1.444 metros, distribuida en 22 vanos, y una altura máxima de 63 metros.

Las pruebas de carga sobre puentes son preceptivas y se recogen en la normativa en vigor. De acuerdo con las explicaciones dadas por estas dos entidades, su finalidad es comprobar, antes de la puesta en servicio de una línea de alta velocidad, que los viaductos y pasos cumplen los requisitos técnicos y de seguridad.

Estas pruebas se efectúan con material ferroviario compuesto por locomotoras y vagones cargados de balasto, con los que se ejecutan pruebas estáticas, dinámicas y de frenado para prever todas las situaciones.

Los trabajos se desarrollan en tres fases:: primero se inspecciona cada puente a estudiar, practicando un análisis de sus elementos estructurales y redactando el proyecto de prueba de carga.

Funcionalidad y resistencia

En una fase posterior, se realiza la inspección principal para obtener una información más detallada sobre el estado funcional y resistencia de cada estructura. Por último, se realiza la prueba de carga y se redacta el informe final en el que se dictamina si la estructura es apta para su puesta en servicio.

Con el fin de analizar su comportamiento durante la prueba de carga, cada estructura se monitoriza mediante la instalación de numerosos sensores. Estos equipos evalúan a lo largo del test las flechas (altura de los arcos), deformaciones, giros, aceleraciones, condiciones de temperatura y humedad.