04 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La tradición de la rapa das bestas está tan arraigada y ha logrado llegar hasta el presente sin perder su esencia que resulta casi mágico. La lucha entre hombres y caballos es un evento que ha despertado la curiosidad de estudiosos y visitantes. Cuidar una tradición y saber hacer de ella un reclamo de estas tierras es un reto que se ha sabido superar a lo largo de los años. Qué siga así.