Encarnación Boullón, fiscala pontevedresa de menores, fue una de las ponentes en la segunda de las jornadas de los cursos de verano de la UNED. En su intervención, abordó una serie de cuestiones relacionadas con la Ley del Menor
-¿Considera que, ante determinados delitos, se utiliza esta norma de manera demagógica? Se le acusa de ser una legislación demasiado permisiva.
-Eso ocurre con la Ley del Menor, pero también con la de Violencia de Género. Creo que todas las leyes se utilizan de forma demagógica cuando surge un problema. No es una novedad.
-¿Y ese debate que ha surgido sobre si habría que rebajar la edad penal a los 13 o 12 años?
-Es un debate que viene existiendo desde hace mucho tiempo. En Francia se intentó poner la edad penal en 12 años pero, al final, se situó en los 13. No creo que sea tanto rebajar la edad como arbitrar un sistema para que menores de la edad que la ley determine puedan tener unas medidas protectoras. Que por debajo de esa edad determinada tengamos unos mecanismos para reeducar o controlar la conducta de esos menores.
-Por debajo de los 14 años...
-Hoy en día, el fiscal lo único que puede hacer es remitir copia de todo lo que hay a la Administración y, en este caso a la Consellería de Traballo e Benestar, para que puedan adoptar medidas protectoras. Sería necesario que hubiera un control judicial sobre las medidas que se adopten.
-En el caso de Pontevedra, siempre se ha hablado de crear un segundo juzgado de Menores.
-Creo que un juzgado es suficiente. A lo mejor, hay que hablar de más medios personales para el juzgado que de otro juzgado.
-En cualquier caso, ¿cuál es la evolución de la delincuencia juvenil en Pontevedra?
-Está en un nivel absolutamente estanco. Lo que pasa es que los tipos delictivos cambian con la sociedad y ahora hay más delitos cometidos a través de redes sociales o de violencia en el ámbito familiar. No es que se hayan incrementado.
-¿Sigue existiendo un déficit de, por así llamarlas, plazas psiquiátricas?
-Exactamente. Es una de las demandas que hacemos todos los años en las memorias de la Fiscalía. Hay necesidad de centros especializados, sobre todo, para personas con trastornos de comportamiento, gente antisocial, hiperactivos o que, bueno, tienen una psicosis diagnosticada.
ENCARNACIÓN BOULLóN fiscala de menores de pontevedra