16 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Ayer era día para descansar en la playa de Silgar. Aunque el calor no era sofocante, sí era importante hacer un alto en el camino de un fin de semana de celebraciones. La cena de gala del aniversario del Náutico, la que el Gran Hotel La Toja ofreció a sus huéspedes y el sábado, la puesta de largo de diez pontevedresas en el Casino. Lo dicho, ayer era hora de descansar. Como seguro hacía Bertín Osborne en algún rincón de Sanxenxo -ya se le vio esta semana por la zona- para preparar su voz para el concierto que tenía previsto en la noche de ayer en Portonovo.