La erupción en El Hierro ha modificado la orografía insular. «En los momentos previos a la erupción la isla se hinchó verticalmente y se deformó horizontalmente varios centímetros. Al empezar la erupción se descomprimió la isla. La deformación empezó en sentido inverso, a descender», relata Joan Martí.
-¿Las erupciones pueden extenderse a otras islas?
-Canarias es una zona activa de dinamismo sísmico y va a seguir habiendo erupciones en el futuro. No será la última. Hubo una hace 40 años. Ahora hay otra y a lo mejor la próxima sucede dentro de 10 o 20 años. En la pauta histórica, en unos casos la diferencia ha sido de 100 años y en otros ha habido dos o tres casi seguidas. En Canarias hay que tomar medidas de vigilancia continuada sobre la peligrosidad de la geología.