Pontevedra cuenta con 17 locales con licencia de bazares o restaurantes
30 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La crisis no entiende de nacionalidades, ni tampoco lo hacer de competencia. Y mucho. Ambos factores están marcando el devenir del comercio chino de la ciudad, que en pocos años ha visto como el Concello de Pontevedra expedía 17 licencias de apertura de negocios regentados por este colectivo. Doce de ellos bajo el epígrafe de bazares chinos y otros cinco como restaurantes. No quiere decir que sean los únicos, porque puede que algún permiso expedido por el Ayuntamiento sea solicitado por ellos, pero el registro no discrimina en función de la nacionalidad y el permiso no identifica el origen del solicitante.
Los comerciantes de la ciudad aseguran que esa fuerte competencia que notan entre ellos, no afecta al resto del sector, que no ve un peligro en la proliferación de estos negocios. «Venden productos de baja calidad con márgenes muy altos y logran mejores precios a la hora de negociar las importaciones de China», señala uno de los responsable de Aempe, que desmitifica las especulaciones que caen sobre el sector y que hablan de la evasión de impuestos.
Tanto desde el Concello, como desde las asociaciones de empresarios locales, reconocen que estos establecimientos pagan los mismos impuestos que los españoles. Y van más allá. «Son muy buenos pagadores y no crean problemas en ningún sentido», explica este directivo, que hace un llamamiento al sector local para advertirles de que «deberíamos reflexionar para ver porque ellos suben y nosotros no». La amenaza oriental que arrancó tras el bum de los «todo a cien» nacionales se ha extendido en la ciudad hasta el sector textil pagando cifras de varios ceros por los alquileres. El último desembarco fue en la antigua Casa Celso de Benito Corbal, donde el alquiler del bajo para un comercio de ropa chino oscila entre los 8.000 y 10.000 euros al mes.
Lejos queda la gran amenaza que llega de la mano de los comercios de alimentación chinos. El pasado lunes se manifestaban por primera vez en la historia de España más de 300 chinos para demandar en Madrid un permiso para vender alcohol más allá de las diez de la noche.
Adaptarse a las normas
«Al principio hubo que exigirles en Pontevedra que se cumpliese la normativa legal porque incumplían el horario de apertura y cierre. Hubo que reconducirlos», explica Miguel Lago, presidente de Zona Monumental. La saturación del mercado y un exceso de oferta de producto puede encontrarse detrás del lastre local que obliga a cerrar una media de un local al día. Hasta septiembre, el Concello había concedido 69 licencia de apertura y 65 cambios de titularidad, frente a los 95 y 83, respectivamente, que concedió en el 2010. Los profesionales consideran que el elevado gasto del comercio nacional y la caída del consumo han contribuido a dañar el sector.
A pesar de la fuerte competencia y el bajón sufrido por la crisis, los locales chinos se han establecido en los mejores rincones de la ciudad, muchos de ellos en la milla de oro.
Son licencias de apertura expedidas por el Concello para artículos de menaje
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Locales en la ciudad
Este año se ha abierto el local más grande en la estación de tren
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Locales de comida