El encuentro del sector oficial en un restaurante de Peinador desató ayer todo tipo de comentarios
21 abr 2012 . Actualizado a las 06:56 h.La calma que vivía la familia socialista tras el comité provincial del pasado 9 de abril y el discurso conciliador del todavía secretario general, Modesto Pose, derivó ayer en frenesí tras hacerse pública una comida, en teoría secreta, del sector oficial en Vigo. La que ya se denomina reunión de Peinador -porque se celebró el jueves en un hotel restaurante situado en la carretera de Redondela- suscitó todo tipo de comentarios.
Uno de los más repetidos, en especial desde el sector crítico con la dirección provincial, fue la ausencia de la exconselleira de Política Territorial María José Caride. Un nombre que está en las quinielas. Desde estas filas se interpreta su no participación como una «imposición de Vigo» hacia su compañera de agrupación. Sea como fuere, la reunión de Peinador sirvió para testar sobre el terreno una posible candidatura de Carmela Silva para liderar el PSOE provincial desde la ciudad olívica. La opción de la teniente de alcalde de Vigo, mano derecha de Abel Caballero, y diputada en el Congreso suscita, de entrada, muchos recelos en numerosas agrupaciones.
Hubo quien no se cortó y dejó caer que, si finalmente es ella la elegida por el sector oficial, preferiría no tener que acudir al congreso del 9 de junio como delegado. La ausencia de Caride tuvo otra lectura más ambiciosa. Y es que hay quien no descarta un acercamiento de la exconselleira al sector crítico. Un sector que ayer mantuvo un contacto en Pontevedra para articular el calendario de trabajo para las próximas semanas. «Si se cambia de bando, ahí sí podría hacer daño al aparato», dijo un concejal, que aludió a la difícil relación entre Caride y Silva. A ellas se suma la opción de Guillermo Meijón, que él descartó.
Para otros la baza de Silva no es más que «un globo sonda». «Ellos mismos son conscientes de que no la quieren», admitió un cargo del partido. Junto al debate de nombres para la secretaría general, también está encima de la mesa la confección de la lista para las autonómicas, donde hay muchos aspirantes para pocos puestos.