El Concello no aplicará la «subida brutal» del IBI que avala Madrid

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El Gobierno central deja en manos de los ayuntamientos subir hasta el 60 %

02 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La semana pasada fue noticia la subida de los impuestos que gravan las bebidas alcohólicas y el tabaco. El Boletín Oficial del Estado lo oficializó el pasado sábado al publicar el «real decreto-ley 7/2013, de 28 de junio, de medidas urgentes de naturaleza tributaria y presupuestaria». Pero dicho decreto-ley no solo afecta al alcohol y al tabaco. También incluye una referencia al impuesto de bienes inmuebles (IBI), que recaudan las Administraciones locales.

El concejal de Facenda de Pontevedra, Raimundo González Carballo (BNG) detalló ayer que la nueva normativa afecta al IBI en dos aspectos. Por un lado, amplía hasta el 2016 el incremento del tipo impositivo que se fijó en el 2012 y que en principio iba a ser una medida temporal por solo dos años. En el caso de Pontevedra, ese incremento impuesto por el Gobierno central es del 10 %, que se aplicó en contra del criterio del Concello tanto en el recibo del año pasado como en el actual. Ahora tendrá que seguir aplicándose en el 2014, 2015 y 2016.

Pero lo más grave, a juicio del gobierno local, es que el real decreto-ley abre la puerta a una «subida brutal» del IBI al modificar la Ley del Catastro Inmobiliario. Concretamente, se deja en manos de los Ayuntamientos la posibilidad de solicitar una corrección de los coeficientes que se aplican al valor catastral de los inmuebles y son la referencia para calcular el IBI.

Según González Carballo, en el caso de Pontevedra la subida podría llegar al 60 %, ya que al corregir los coeficientes con respecto a la última revisión catastral -del año 2001-, se tendrían en cuenta los valores acumulados desde entonces en cuanto a subida acumulada del IPC (un 40 %) y del valor de la vivienda (un 61,1 %).

Persecución del fraude

En cualquier caso, el concejal nacionalista descartó que se vaya a aplicar dicha subida, ya que el Gobierno central deja la decisión en manos de cada municipio. Raimundo González afirmó que el gobierno municipal está «radicalmente en contra» de dicha medida y por ello no la aplicará. El edil de Facenda criticó que se haya planteado esta posibilidad de subir el impuesto «nunha situación como a actual na que diminuíu a renda das familias» y recordó que el Concello de Pontevedra opta por incrementar la recaudación «mediante a persecución do fraude».