El éxito de un «leirapárking» en el centro de Pontevedra

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Las personas que gestionan el «leirapárking» dicen que no cobran, pero aceptan donativos.
Las personas que gestionan el «leirapárking» dicen que no cobran, pero aceptan donativos. fátima santiago< / span> < / span>

Parte de la finca de Teucro, entre Arzobispo Malvar y la avenida del Uruguay, se destina a aparcamiento en las fiestas de A Peregrina

15 ago 2013 . Actualizado a las 12:50 h.

Los leirapárkings, solares que se destinan a aparcamiento, se reproducen con la llegada del verano. Afloran sobre todo en zonas de playa o coincidiendo con alguna celebración festiva para dar cabida a aquellos vehículos para los que no llegan las zonas oficiales de estacionamiento habilitadas.

Pero los leirapárkings no son exclusivos de arenales ni de zonas rurales. Esta moda, quizá por el impacto de la crisis económica, no es ajena a las ciudades. Y Pontevedra no es una excepción. Desde que el 10 de agosto arrancaron las fiestas de A Peregrina la capital cuenta con un leirapárking en la finca de Teucro (unidad de actuación número 5 del PGOU), entre la calle Arzobispo Malvar y la avenida del Uruguay. Allí, enfrente del Club Naval, una «P» azul y una flecha blanca indican la entrada.

Uno de los propietarios del terreno explicó ayer a La Voz que unas personas se ofrecieron para limpiar el solar y aparcar algunos coches. «Cada cierto tiempo hay que limpiar la finca, al menos cada seis meses si llueve mucho porque crece la vegetación», señaló. El proyecto urbanístico de la finca de Teucro preveía actuar sobre una parcela de 14.000 metros cuadrados para construir 190 viviendas en bloques de tres y cuatro alturas y un párking público. A corto y medio plazo ese plan está descartado, como anunció el concejal de Urbanismo, Antón Louro (PSOE), el pasado 30 de julio.

Algo que reiteró el propietario del solar. «El proyecto está parado, tal y como están las cosas. Y estos chicos se ofrecieron a limpiarlo. Es un trabajo que había que hacer y les dejé una pala», señaló.

Los cuatro jóvenes que gestionan el leirapárking prefieren no contar su historia para evitar problemas. Miguel, uno de los ellos, comentó que la Policía Local ya les hizo varias visitas y les explicó que no puede exhibir ningún tipo de cartel. «Desbrozamos y como una parte de la finca es de cemento pensamos en que pudieran entrar algunos coches ahora que estamos en fiestas», apuntó. Entre los vecinos hay opiniones para todos los gustos. Algunos están encantados con que se haya limpiado la zona, ante el riesgo de incendio y por cuestiones de salubridad, y otros expresaron su malestar al entender que disminuye su privacidad.

Los chicos hacen hincapié en que no cobran por aparcar porque no es legal y podrían quejarse los párkings privados. «Somos cuatro chavales que estamos en el paro y que queremos sacarnos un dinero. La gente te da la voluntad, hay quien da 1 euro, 2 o incluso 3», indicó Miguel. Y remacha que no es ningún negocio. «Un día tuvimos diez coches, y estamos aquí todo el día y parte de la noche. Es una cosa provisional para estos días de fiesta o, como mucho, la Feira Franca. No sobran los aparcamientos y esta zona está en el centro». El propietario de la finca les da la razón: «Si fuera un negocio, lo explotaría yo».