El ahora teucrista, que jugó el curso pasado en el cuadro vigués, cree que «no será tan fácil como en la ida»
20 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Los derbis entre Teucro y Octavio exudan un atractivo especial. Son encuentros tradicionalmente marcados por jugarse mucho más que dos puntos. Los técnicos, como Quique Domínguez, y jugadores, como Dani Hernández, que han vestido las dos camisetas que son los que mejor entienden que el derbi entre rojillos y azules no son simples encuentros ligueros.
El jugador teucrista, nacido en Burela y que abandonaba la disciplina olívica el pasado verano para convertirse en jugador azul, mantiene vínculos con su antiguo vestuario pero da esa etapa por concluida y pelea para que el club pontevedrés retorne a la Asobal por la puerta grande.
Sin embargo, cuando los vigueses conformaban su plantilla en pretemporada, muchos hacían especial hincapié en la pérdida de potencial, y a juicio del lateral, «el Octavio ya ha callado muchas bocas este año». Asegura que «los que nos dedicamos a esto sabíamos que se quedaban con gente de mucha calidad y que fichaban a jóvenes con talento y futuro». Por todo ello, Hernández tiene claro que «no va a ser tan fácil como en la primera vuelta en Pontevedra. En aquel partido no anotaron en los últimos minutos, pero eso no se va a volver a repetir».
Nota el lucense que «todos los equipos salen tremendamente motivados contra el Teucro y nosotros tenemos que estar al mayor nivel posible para seguir arriba».
Dani, que fue una petición de Quique tras abandonar ambos el Octavio, nunca jugó en Navia, escenario que acogerá el derbi el domingo a las 12 horas, pero asume que «siempre es favorito el equipo que juega en casa y más si cabe en un derbi como este», a pesar de que la tabla le otorga esa condición al Teucro.