Las verdes se aprovecharon de las celestes y brillaron en el último cuarto
22 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Hacía tiempo que el pabellón del CGTD de Pontevedra no vivía un partido del Arxil con la emoción del de ayer contra el Celta. El derbi del sur de la provincia calentó el ambiente a base de competitividad sana e intensa y de un partido vibrante. El Arxil sacó los primeros tantos de ventaja limitándose a aprovechar los continuos despistes y pérdidas de balón de las celestes, que tampoco supieron encestar durante todo el encuentro. La primera mitad fue un paseo para las verdes, que no se permitieron el lujo de bajar la guardia y disfrutaron todos los rebotes ofensivos que pudieron.
Así, ambos equipos jugaron los siete minutos previos al descanso defendiendo en zona para evitar que el rival se alejase en el marcador. Pero no fue hasta el último cuarto cuando el cuadro de Mayte Méndez brilló en todo su esplendor.
Con una Ana Román y una María Lago destacando como pocas veces y creando juego, el Celta apenas pudo defenderse, exprimiendo a una Cristina Loureiro que había llenado de duende su muñeca y cargó con el peso anotador de su equipo. También Laura Alonso salvó su responsabilidad, al igual que Canella, que mantuvo su diligencia habitual en el segundo plano que suele ocupar. Ve así alejarse el Celta sus opciones de ocupar puestos de ascenso y jugar el play off.