El huerto solidario, alternativa digna al «paquete de comida» mensual
PONTEVEDRA
Ocho familias de Ponte Caldelas se suman al proyecto de Cáritas para trabajar el campo
12 ene 2020 . Actualizado a las 05:00 h.El envejecimiento de la población en el rural ha convertido antiguos campos de labranza en tierras abandonadas en las que la maleza campa a sus anchas. La población más joven se desplaza a las urbes en busca de oportunidades laborales que les garanticen una vida alejada de las duras tareas agrícolas.
La asociación de Cáritas de Ponte Caldelas ha visto en esta realidad una buena oportunidad para ofrecer una alternativa digna a las personas más desfavorecidas, aquellas que se han quedado en el municipio pero que cuentan con recursos económicos limitados.
«No queremos ser la típica asociación a la que viene la gente en busca de su paquete de comida para llegar a fin de mes», explica Manuel Lois, presidente de Cáritas.
¿Y cómo ha invertido esta tendencia? Pues muy fácil. Su familia disponía de unas parcelas que en total suman cerca de 5.000 metros cuadrados y Manuel Lois decidió ponerlos a producir de nuevo.
«Esas tierras le sirvieron a mi madre para sacar adelante a su familia. Tenía que trabajar duro, pero siempre había un plato de comida en casa». Y esa es la filosofía que ha aplicado a Cáritas.
Con los terrenos a disposición de la asociación, fue esta la que primero montó un invernadero solidario y luego un huerto. Un proyecto en el que llevan trabajando ya cuatro años y que comienza a dar sus frutos, a nivel económico y a nivel social.
¿Quién trabaja esta tierra solidaria? Personas de Ponte Caldelas que están en situación de desempleo y quieran alternativas en su vida que no se limiten a la beneficencia. «La gente responde con lentitud. El nivel de concienciación sobre la importancia del trabajo, de la recuperación del agro, de la apuesta por una economía sostenible no es igual para todo el mundo. Pero poco a poco vamos sumando personas a este proyecto», explica con orgullo Manuel Lois, que pasó buena parte de su vida laboral en Madrid y retornó a Ponte Caldelas tras su jubilación.
Cáritas atiende en este municipio a un total de 45 familias, a las que ayuda con la entrega de alimentos y el mantenimiento de algunos servicios básicos. Ocho de ellas están implicadas en el proyecto del huerto solidario.
«Este proyecto lo sostienen los voluntarios de Cáritas, que creemos que hay que cuidar la tierra y producir de otra forma, además de cambiar la mentalidad sobre nuestra alimentación. Y esta es una buena opción. No podemos buscarle un trabajo a la gente pero sí enseñarles a producir de forma sostenible», explica Manuel Lois, que está convencido de que el proyecto irá calando entre la población local y contribuirá no solo a fijar población en este municipio rural sino también a aportar su granito de arena en la intención global de conseguir un medio ambiente más sostenible y respetuoso.