El conservatorio se afina en la Red

Nieves D. Amil
Nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

CEDIDA

Unos 70 profesores imparten clase a cerca de 600 alumnos a través de aplicaciones digitales

13 abr 2020 . Actualizado a las 09:38 h.

Nunca pensaron ninguno de los profesores del conservatorio Manuel Quiroga de Pontevedra que la música seguiría sonando a través de Internet. El estado de alarma les pilló con el segundo trimestre casi acabado y a las puertas de iniciar la última fase del curso. De la noche para la mañana recogieron sus cosas y se fueron para casa casi sin saber que un mes después seguirían sin poder volver a las aulas. Pero no estaban dispuestos, ni tampoco podían, dejar de impartir su materia. Así que los 72 docentes del centro de Pontevedra exprimieron todas las aplicaciones posibles para que sus 600 alumnos pudiesen hacer sonar sus instrumentos. Wasap, Skype, Zoom, Toc App, Google Drive o WebEx son algunas de las aplicaciones que han pasado a formar parte de sus programación. «A través de la web no hay comparación con el sonido, no podemos apreciar muchos de sus aspectos, pero incidimos en el ritmo», explica Paula Castro, directora del conservatorio y profesora del clarinete.

Queda una vez a la semana en una clase individual con cada uno de sus ocho alumnos. «Adapto mi horario al de ellos porque sé que están bastante saturados con las clases del instituto», comenta la responsable del centro, que explota con asiduidad las opciones que le da Skype para no alejarse mucho de lo que sería una clase presencial, aunque reconoce que los profesores están dando los contenidos mínimos a la espera de que lleguen las directrices de la Xunta. Paula Castro reconoce que las deficiencias en la s conexiones les lleva a buscar alternativas para que ningún alumno se quede al margen. «Si a través de Skype no va, envían la grabación por Wasap y nosotros la vamos parando y escribiendo las correcciones para enviársela, pero es más complicado», comenta la directora.

Quien lo tiene mucho más complicado es Jose Pérez. Él, entre otras materias, da clase de bandas y ahí sí que la situación se complica. «Las de instrumentos son individuales y eso las hace más sencillas, pero yo estoy intentando buscar la fórmula para dar una clase de banda», explica desde su casa. Es un reto que tiene para después de Semana Santa: «Tengo que probar a hacer un vídeo compartido desde casa». Le da vueltas para intentar que funcione, pero Paula Castro asegura que será reto duro. «Los de bandas o cuartetos lo tendrán verdaderamente complicado porque el sonido de todos no llega al mismo tiempo».

Sin embargo, José y Verónica Couto apuestan a que esta fórmula funcionará.

Imaginación y tecnología

Ella da clase de lenguaje musical, pero no descarta que en las próximas semanas tire de la aplicación que le facilitó la Xunta para una clase colectiva. «Con el WebEx se pueden reunir bastantes alumnos y es una opción que tenemos ahí», comenta. Mientras baraja esa posibilidad, no necesita mucho más que un mail para enviar su tarea como lo hacía antes. Cada lunes y miércoles envía a sus alumnos la tarea correspondiente, que también cuelga en la carpeta Tarefas, que han creado en Google Drive. «Así es más fácil llevarlo bien, pero también nos ponemos en contacto con los papás o través del wasap», explica Couto.

La imaginación y la tecnología se ha apoderado de la música para poder seguir tocando sus acordes. Algunos profesores como Manoli Verea, que también imparte Lenguaje Musical, ha creado un blog para estar en contacto con sus alumnos. «Nunca se me había pasado por la cabeza que pudiéramos dar clase de esta forma, a través de Internet. Puedes hacerlo, pero en cuanto lo usas, te das cuenta que el sonido no funciona igual y todo es mucho más lento», explica Castro.

La tecnología les está salvando el último trimestre del año, cada uno ha buscado la que mejor se le adapta porque «el contacto entre el alumno y el profesor es lo único que está asegurado», comenta José, que además de profesor es el vicedirector del conservatorio.