El incremento de contagios requiere reforzar la inoculación de dosis de refuerzo, persuadir a los negacionistas y, probablemente, recuperar algunas restricciones
27 nov 2021 . Actualizado a las 19:19 h.La sexta ola parece una evidencia en Galicia. Los datos son contundentes. Más de 2.250 contagiados de coronavirus en nuestra comunidad autónoma hasta ayer. Las infecciones se vienen incrementando, a un ritmo vertiginoso, en apenas veinte días. En la ciudad de Pontevedra, ya teníamos 71 casos activos. En el área sanitaria sumábamos casi doscientos. Hoy volverán a subir.
Por supuesto que urge decir que comparados con otras comunidades del Estado, o con países próximos de la Unión Europea, estamos infinitamente mejor. Los ejemplos de Alemania, Países Bajos o Austria —que mañana vuelve a confinar a su población— están muy alejados de la situación nuestra.
Otro indicador positivo es que, afortunadamente, no hay una repercusión del incremento de contagios en más hospitalizaciones. En nuestra área sanitaria tan solo había hasta ayer sábado, cuatro personas internadas en planta y nadie en uci en el Complejo Hospitalario de Pontevedra (Chop). Por tanto, la inmensa mayoría de los nuevos contagiados devengan en aislamientos domiciliarios y cuadros asintomáticos.
Pero no cabe margen de relajación. Los mecanismos de respuesta ya están en marcha: intensificar la inmunización con el retorno de los vacunódromos y reactivar restricciones, con exigencia del pasaporte Covid.
Persuasión
Resulta inquietante que la pandemia vuelva a avanzar pese al altísimo porcentaje de vacunados. Con casi un 95 % de la población diana inmunizada en el área de Pontevedra, según el dato que dio el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, quien también nos aclaró que el origen de los nuevos infectados procede de las franjas de población que aún no están vacunados. Bien por haberse negado, bien porque aún no fue su turno. Los primeros, los negacionistas son unas 16.400 personas, en el área Pontevedra-Salnés, según la información aportada por el conselleiro. Persuadirles para que se vacunen es fundamental.
Junto con esa labor pedagógica, resulta más necesario que nunca acentuar la vacunación en los segmentos de edad más vulnerables y acelerar plazos para dar cobertura a la infancia, pues brotes como el acaecido en el Colegio álvarez Limeses de nuestra capital, corroboran que urge proteger a los menores de 12 años. La ANPA de este centro pide, razonablemente, un cribado generalizado a todo el alumnado y, ya veremos si, finalmente, la Consellería de Educación no ordena el cierre temporal del cole como medida preventiva.
Opción céntrica
La Xunta de Galicia ha tenido que desdecirse de su anterior decisión de clausurar los grandes centros de vacunación masiva. Fue entonces cuando los concellos como Pontevedra y Vilagarcía recuperaron la programación de certámenes y eventos, tanto para el Recinto Ferial del Lérez como en Fexdega. El volantazo subsiguiente de la Xunta al que ha obligado este nuevo giro de la pandemia, forzó a buscar emplazamientos alternativos.
En el caso de Pontevedra, resultó un tanto complicado. Daba la sensación de que por momentos faltó sintonía entre Administraciones. Finalmente, la elección, por el Sergas, de la sala de exposiciones del edificio administrativo de la Xunta en Campolongo, desestimando otros emplazamientos ofrecidos por el Concello y la Diputación, ha permitido resolver la papeleta. No me pareció casual la visita que García Comesaña hizo el viernes al nuevo espacio de vacunación de Pontevedra.
El nuevo vacunódromo cuenta con diez puestos de inoculación atendidos por personal de enfermería y un par de administrativos que se encargan del papeleo. La profesionalidad acreditada de los sanitarios garantiza, como antes ocurrió en el Recinto Ferial, que el trance discurra del modo más llevadero.
Además, resulta ser una opción céntrica. Se puede ir caminando y está bien comunicado para acudir en vehículo, aunque adolezca del espacio de aparcamiento gratuito que ofrecía el Recinto Ferial. Las Administraciones públicas aportan ciertas soluciones. Como la provisión de reserva de unas cincuenta plazas para aparcar (por 15 minutos) en cuatro calles cercanas, habilitada por el Concello. Y la oferta del Sergas que dispone una hora gratis de aparcamiento para personas con movilidad reducida que podrán utilizar el párking subterráneo de Campolongo. Son parches teniendo en cuenta que la previsión es que cada día acudan entre 1.700 y 2.000 personas a vacunarse. Y ya veremos cuantas semanas más se mantendrá operativo este vacunódromo.
Pasaporte Covid
La otra herramienta que la Xunta se plantea es extender la exigencia del certificado de vacunación para acceder a espacios cerrados. Como desde hace semanas se requiere para entrar en discotecas, pubs y demás ocio nocturno. De momento, ya ha conseguido el aval del Tribunal Superior de Xustiza para exigirlo a visitantes y acompañantes que pretendan acceder a los hospitales, tanto públicos como privados, de Galicia.
El conselleiro de Sanidade anunció que convocará a los representantes de la hostelería. Apunta a que, si continúa la actual espiral de contagios, se establezca la obligatoriedad de que los establecimientos demanden a sus clientes que exhiban justificante de estar vacunados para acceder y consumir en el interior de los locales. Es una garantía para todos y al menos no perjudica como la reducción de aforos y horarios.