Impronta pontevedresa en el Museo Naval del Caribe de Cartagena de Indias

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Ramón Leiro

Orestes Comunica han desarrollado la web de esta entidad cultural colombiana

12 feb 2025 . Actualizado a las 09:59 h.

En apenas unos días el Museo Naval del Caribe, ubicado en la localidad colombiana de Cartagena de Indias y uno de los más importantes de su género en Latinoamérica, estrenará un nuevo sitio web desarrollado desde Pontevedra por la firma Orestes Comunica. «Este proxecto xurde porque somos unha empresa que xa ten presenza en Colombia, tanto a nivel de equipo como a nivel comercial. Xa lle fixéramos unha doazón no contexto das probas do noso período de aprendizaxe como empresa para facer percorridos virtuais. Escanáramos os 3.600 metros cadrados do Museo Naval e foi unha doazón porque é unha entidade importante e que funciona coa axuda de moita xente», destaca Pancho R. Tristán, socio director de la firma junto a Darío Janeiro.

Esto determinó que hace un año aproximadamente fueran invitados a participar en el concurso para construir este espacio virtual, concurso con el que se hicieron frente a otras dos firmas.

Una vez conseguido el contrato, comenzaron un proceso de investigación de las mejores práctica en sitios webs de museos de todo el mundo. «A idea era encontrar unha páxina que fose boa visiblemente, que sexa atractiva, que á xente lle interese saber máis porque é un museo que ten moita información interesante, pero se non chama a atención... Moita xente non entra a velo. A idea era facer algo accesible, interesante, chamativo, moderno e, sobre todo, moi visual», acota Noelia Lubián, responsable de cuentas y contenidos.

Con esta idea en la cabeza, llegaron a estudiar las páginas de internet de aproximadamente una treintena de museos para ver como resolvían las distintas cuestiones que se pudiesen plantear, con el aliciente de que el Museo Naval del Caribe ya disponía de un importante volumen de piezas audiovisuales que se podían visualizar en la red de redes.

Ramón Leiro

De aquella treintena de webs, «seleccionei cales foron as que máis me interesaban e ao mellor había unhas quince, e desas quince fixemos como un esquema de que cousas destacábamos e cales non nos gustaban», añade Noelia Lubián precisando que su análisis abarcó desde el Museo del Prado hasta el British Museum, por poner dos ejemplos.

Adentrase en un submarino

El resultado permitirá al visitante del Museo Naval del Caribe «experimentar un percorrido inmersivo polo museo enteiro, dende a porta ata o final, ou por partes ou podes entrar nun submarino cun clic e percorrelo por dentro en tres dimensións. Podes acceder a información, documentación, moitísimos vídeos», apunta Pancho R. Tristán sobre un proyecto en el que también se involucraron las otras dos patas de Orestes Comunica, la videógrafa Io Rodríguez y la diseñadora gráfica Carlota López, así como los partners Marco Arango y Tomás Sáinz. El resultado, por tanto, es una completísima web que posibilita al usuario, no solo recorrer todas sus salas y conocer los objetos que se exponen, sino adentrarse en la historia de Cartagena de Indias desde Los Calamary, indígenas que habitaban esta zona de Colombia, hasta el siglo XX con la intervención de este país en la Guerra de Corea.

¿Héroe o villano?

Así, uno puede descubrir con sorpresa como un héroe para la ciudad de Pontevedra, caso de Pablo Morillo, el militar que dirigió a las tropas en la batalla de Ponte Sampaio frente al ejército napoleónico, es una suerte de enemigo público para la población de Cartagena de Indias.

En cuanto a la parte más compleja de realizar una web para este museo, Noelia Lubián deja claro que fue seleccionar «que poñer e que non. Iso é o que é máis difícil en todas as webs, que é aprender a resumir. Estamos acostumados a que antes as webs tiñan demasiada cousa e, ao final, ninguén lía nada. A idea é que entres e que leas o interesante. E como engadimos esa parte visual de imaxe, vídeo... que sexa interesante, que non sexa aburrido (...). Conseguir ese equilibrio foi o máis complicado».

Por su parte, Pancho R. Tristán no oculta que lo que más le llamó la atención a la hora de enfrentarse con este proyecto fue la cantidad de material audiovisual del que disponía el Museo Naval del Caribe: «Non é habitual».