Piden nueve años y medio de cárcel por una brutal agresión en pleno centro de Pontevedra
PONTEVEDRA
La Fiscalía reclama el pago de más 150.000 euros en indemnizaciones a la víctima
01 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Nueve años y medio de prisión como autor de un delito de lesiones es la pena que el fiscal solicitará esta semana en la Audiencia de Pontevedra para el acusado de protagonizar una brutal agresión en la madrugada del 22 de julio del 2022. Además de la pena de cárcel se insta una medida de alejamiento y de prohibición de comunicación durante doce años, así como se reclama el pago de 151.000 euros en indemnizaciones a la víctima y de más de veinte mil euros al Sergas por la asistencia sanitaria.
Los hechos ocurrieron, según refiere el fiscal, en torno a las cinco y media de la mañana cuando víctima, que iba con un grupo de amigos, y acusados se encontraron en la calle Michelena de Pontevedra. En un momento dado, se inició una discusión entre ambos, de tal modo que, en el transcurso de la misma, el encausado «se aproximó en estado de agresividad extrema, y, animado por la intención de menoscabar la integridad física [de la víctima], lo agredió, propinándole un fuerte puñetazo en la cara».
El perjudicado, como consecuencia del golpe, se precipitó al suelo impactando con la cabeza en la acera, por lo que perdió la consciencia durante varios minutos. «A resultas de los hechos, sufrió lesiones consistentes en fractura occipital izquierda con extensión a cóndilo ipsilateral, fractura transversa de ambos huesos temporales, múltiples focos de contusión y hemorragia subaracnoidea frontoparietales de claro predominio derecho, hematoma subdural derecho en la convexidad frontotemporoparietal, fractura del arco cigomático derecho, y fractura de la lámina lateral de la apófisis pterigoides izquierda», recoge el fiscal.
En la uci
Estas lesiones requirieron para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, de ingreso en la uci y tratamiento médico quirúrgico consistente en dos intervenciones quirúrgicas: craniectomía descompresiva e implante de sensor de presión intracraneal, con posterior craneoplastia. A la víctima le restan una serie de secuelas, así como un daño anatómico y un perjuicio estético, con «pérdida de calidad de vida».