Un recorrido pictórico y literario por la memoria familiar de Berta Lima

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

LÓPEZ PENIDE

Tras su paso por el Liceo Casino, la artista de Sanxenxo busca nuevos destinos para su proyecto expositivo «Ecos del Tiempo»

21 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Ecos del Tiempo es el proyecto que estos días se expuso en el Liceo Casino de Pontevedra y que apela directamente a la memoria y las emociones de la artista Berta Lima Milla pivotando su producción pictórica en torno a sendos libros, uno centrado en su madre Milagros, y otro, Recuerdos, en el que recopila, tal y como indica el título, recuerdos inspirados en un pato al que, «en su momento, lo hago hablar».

La propia Berta Lima rememoró cómo, al poco de jubilarse, recibió en su casa la visita de sus hijos y cómo se sorprendieron de la presencia del ánade, que, tal y como aclara, no tiene nombre, pero habla: «Ese pato está porque duerme conmigo todos los días. De ahí surgió la historia de ese primer libro» que, curiosamente, en la muestra ocupa un espacio, cronológicamente, secundario.

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A través de este diálogo entre el lienzo y el texto, Berta Lima enlaza sus memorias con la historia de su madre, un proyecto que tuvo su origen en un estancia en el Mediterráneo. «El año pasado me fui a Benidorm. Pasé cinco meses allí, un poco de angustia, me encontré como muy mal, sola, después de la dana y entonces empezó a surgir la idea de mamá. Y mamá parecía que me ayudaba muchas noches que pasaba de inquietud. Veía mi madre. Esos recuerdos me motivaron mucho para empezar a escribir sobre ella, algo de lo que tenía ganas hace tiempo, pero que con la vida ajetreada que llevamos, trabajo, hijos... no fue posible».

De este modo, el recorrido de la muestra arranca por el ala izquierda de la segunda planta del Liceo Casino de Pontevedra, donde las pinturas se asocian con pasajes de la vida de su madre, «momentos buenos y momentos no tan buenos, luces y sombras».

Su abuelo materno era minero. Padre de cinco hijos, de los que Milagros fue la mayor. «Sus comienzos fueron en Bilbao, en San Salvador del Valle, que fue donde nació», de tal modo que, «en cuanto pudo tener idea de marcharse y de ganar dinero para la familia, emigraron ella y una hermana a Barcelona». Allí terminó conociendo a su futuro marido, que era oriundo de una aldea de Sanxenxo. «En el primer momento que tuvo mi padre para llevarse a mi madre, se fueron. Y mamá quedó prendada. Dijo: ‘Sanxenxo va a ser mi futuro hogar'».

En la muestra, medio escondida, una mesita camilla descansa en una esquina: «En mi infancia recuerdo estar al lado de mamá en la mesa camilla, leyendo novelas», apunta Berta Lima dando paso a la segunda parte de la exposición pictórica, la que tiene como leit motiv el libro Recuerdos, el dedicado a sus nietos.

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Es un espacio que no dudó en titular Luces y Sombras, expresión con la que quiere busca aludir «al florecer nuestro, los viajes... pero las sombras, como este árbol. Cuando se murió mi marido, yo no aguantaba estar en casa sola y me iba mucho a playas solitarias y a horas en que no hubiera nadie. En este caso, es la playa de Baltar y ahí, a los pies de este árbol, he llorado muchas veces pensando en él. Pero a pesar de todo, florece la primavera».

Libro para invidentes

Las pinturas se acompañan de códigos QR que trasladan al visitante al libro. «O sea, las pinturas te llevan a los libros. En un futuro pensamos ampliar más esos QR para hacer un libro para invidentes», añadió la artista de Sanxenxo incidiendo en que el 10 % de la venta de los cuadros va a ir dedicado a Aldeas Infantiles.

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Tras clausurar la muestra en el Liceo Casino, el objetivo de Berta Lima es encontrar nuevos destinos para esta exposición. No oculta su deseo de poder arribar en Sanxenxo, donde su madre, Milagros Milla Martínez, residió buena parte de su vida. «Empezó a vivir allí cuando conoció a mi padre. Venían los dos de familias humildes y allí hicieron pues su nido familiar, su núcleo», remarcó subrayaron que «ya que están creados los libros, los cuadros y el proyecto, lo bueno sería poder llevar esta obra a otro sitio y que se mimara como los mimaran en el Casino de Pontevedra y, de este modo, darle continuidad».