TRES EN RAYA | O |
25 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.CUANDO UN terremoto sacude una ciudad de adobe, siempre se cita el contrapunto de la calidad de la construcción del llamado Primer Mundo. Aunque a veces no hace falta una catástrofe, ni mucho menos, para que uno empiece a pensar, como Tom Hanks, que su casa es una ruina. En Marín, dos viviendas presentan grietas más que preocupantes, al parecer, por simples destierres colindantes. Para temblar.