Seis propuestas para saludar el cambio de estación en los espacios verdes de la ciudad y su entorno
19 mar 2026 . Actualizado a las 04:14 h.La primavera está ya aquí y el cambio de estación se empieza a notar en los parques y zonas verdes de la comarca pontevedresa. Estos son algunos de los lugares que merecen una visita, según propone el doctor en Investigación Agraria y Forestal, Gaspar Bernárdez.
Como buen marinense, su primera propuesta es el lago de Castiñeiras, entre Marín y Vilaboa, un entorno donde «están todas as árbores brotando e ademais agora co traballo que están facendo desde a Fundación Juan XXIII está mellorando moito». Siempre es una buena ocasión para visitar Castiñeiras y pasar una tarde o una mañana y la llegada de la primavera da esa excusa.
Los jardines del Pazo de Lourizán, en la carretera vieja de Pontevedra a Marín, es otra cita obligada. Bernárdez recomienda un paseo con calma. Aquí hay muchas especies de «árbores que florecen antes de que lles brote a folla». Todo el recinto es digno de recorrer y, por ejemplo, vale la pena pararse con calma en el bosquecillo justo ante la fachada del edificio principal, donde abundan los rododendros, azaleas y camelias.
El bosque de Colón, en la ladera poiense del monte Castrove, está ahora «espectacular», según incide Bernárdez, que insiste en que «non só hai sequoias, hai máis especies entre elas, como o abeto de Douglas e o cetro do incenso. Son todas coníferas americanas».
En el entorno de la ciudad de Pontevedra, en el parque de Monte Porreiro, junto a las ruinas del antiguo balneario del Lérez, se encuentra otro de los lugares de interés botánico de la provincia. «A xente ten que fixarse nos troncos dos eucaliptos, porque hai exemplares únicos en Europa, os máis grandes de moitas especies en todo o continente», sostiene Bernárdez, que también incide en que muchos de estos árboles «non teñen a cortiza típica dos eucaliptos que todos coñecemos e tamén poder fixarse nas copas, que son distintas».
En el interior de la comarca, este especialista recomienda dos ámbitos más. Por un lado, la plantación de secuoyas de Buchabade, en Ponte Caldelas; y por el otro, la Carballeira dos Prados, en la parroquia de Xesta, en el concello de A Lama.