Un partido «muy especial» para Rufo y su «nueva familia» de la UD Ourense

PONTEVEDRA CIUDAD

ADRIÁN BAÚLDE

El delantero madrileño viaja cada día de Pontevedra a la ciudad de As Burgas para entrenar

28 oct 2025 . Actualizado a las 19:02 h.

Si para alguien es emocionante el partido de esta noche es para Rufo. El ex delantero granate sigue viviendo en Pontevedra y se desplaza cada día a la ciudad de As Burgas para entrenar con la UD Ourense. Después de llegar ayer de su último entrenamiento reconocía que recibir en su nueva casa a sus ex compañeros es «muy especial». Hace muy pocos meses que dejó Pasarón y haberse cruzado con su ex equipo en la primera eliminatoria de Copa es una mezcla de sensaciones que lo lleva a lo que vivió hace un año en Pontevedra. «Fue muy bonito, increíble, jugamos contra equipos de mucho nivel y vimos lleno el estadio. Se estropeó con el Getafe, pero conseguimos un momento de unión con la afición brutal», recuerda el delantero madrileño.

Esa comunión entre grada y plantilla que germinó en los partidos de Copa se trasladó a la liga y Rufo es de los que cree que contribuyó a un ascenso que celebró y sigue celebrando. «Nos convirtió en un bloque que fuimos capaces de mantener, Yago aprovechó para darle minutos a los que tenían menos presencia y funcionaron tanto ellos, como los que salían en el once inicial», resalta a día de hoy Rufo, que sigue alabando ese bloque que se enchufó tanto que era imparable en Copa y en liga.

Ahora, el delantero madrileño dejó atrás al Pontevedra, pero no la ciudad. Juega con la camiseta de la UD Ourense y apuesta por los suyos para el pase de ronda. Mira al cielo y al césped con la esperanza de que el campo no se estropee demasiado. «Será un partido u otro en función del campo», recalca. Este martes machacó el terreno de juego el Ourense CF que jugó en O Couto su arranque copero. Rubén Domínguez, prefiere que el campo esté ya pisado, pero Rufo tiene dudas. «El Pontevedra es un equipo muy físico y compite muy bien. Es difícil meterle mano», advierte.

Después de tres meses en Ourense, Rufo se siente ya uno más en una plantilla «con mucha gente joven, que es como una familia». Si hay que poner un pero, son las horas de coche, pero no estaba dispuesto a dejar Pontevedra, donde sigue viviendo junto a su familia. Así que cada día va con Pol Bueso y otro compañero de Vigo hasta Ourense. Los otros ex granates, Manu Vizoso y Jaichenco, se trasladaron a la ciudad de As Burgas. «Son más jóvenes», dice Rufo entre risas.