La compañía presenta la obra en la que Woody Allen rinde homenaje Bogart Una compañía de Cee, Talía Teatro, acomete la puesta en escena de una de las comedias emblemáticas del más urbanícola de las directores de cine: Woody Allen. Talía retorna al Principal con una obra presentada ya en la Feira do Teatro de Galicia, «Soños dun seductor», un texto escrito por el cómico neoyorquino en el 68 que fracasó en los escenarios y arrasó en las pantallas.
24 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En la trayectoria de Talía contaba más la realización de un teatro de contenido político-social como el de Sanchís Sinisterra. Woody Allen, que nunca había recorrido los escenarios de Galicia, al menos en uno de sus sueños dramáticos lo hace desde con este montaje en versión de Artur Trillo que lo codirige con Martina Cambeiro. A Allen, quien juega magistralmente con la fantasía y la realidad porque la odia, creo que no le gustaría visitarnos como un actor más, precisamente porque piensa que «desgraciadamente la realidad es el único lugar en el que podemos conseguir un buen filete para la cena». Con el montaje que el público compostelano podrá disfrutar esta noche y mañana, a las 22 horas, Talía ha pretendido hacer una obra fiel al texto escrito por Allen, hasta tal punto de transmitir el ambiente del Manhatann de aquellos años en que el pequeño Woody abandonaba su modesta casa, los problemas en el colegio y la familia para evadirse de la realidad con aquellos maravillosos filmes de la edad de oro del cine como Casablanca o Yankee Dandy, con aquellos auténticos héroes, creíbles, verosímiles, consistentes como el encanto de sus mujeres. Artur Trillo refleja aquel héroe en este homenaje del cómico americano a Bogart, dando vida a Allan y recreando el conflicto que vive un crítico de cine miope y de carácter débil y despistado que acaba de ser abandonado por su mujer. Talía juega con el desdoblamiento de personaje utilizando para ello luces y sonidos, en un montaje que Trillo que define como «moi dinámico, con moito ritmo e humor». A tenor de la crítica y de la respuesta del público parece que Talía ha acertado con esta propuesta plagada de un humor sutil y cínico en la que el autor parodia una clase social. «A resposta do público -comenta Trillo- foi moi positiva, sobre todo en sitios donde non hay moita tradición teatral. Un texto así, lixeiro, desenfadado e con moito humor é como si fora un respiro». Artur confiesa que el mérito no es de Talía sino del texto «moi ben escrito e que fai que sexa unha comedia moi dixerible».