¡Viva la banda!

La Voz

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

NACHO MIRÁS FOLE O ESPELLO

30 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El Concello aplaza el proyecto de la playa fluvial de Chaián en beneficio del Pedroso NO, NO TODO va a ser Estopa. El director de la Banda de Música de Santiago, Amador Santos Bartolomé, no se ha rasgado nunca la camisa como Camarón pero, batuta en mano, es capaz de tener a decenas de incondicionales con la boca abierta durante una mañana de domingo. Y nada que ver entre la mala cara que le puede quedar a uno después de hablar con un funcionario del servicio de Recadación o la sonrisa sandunguera y bailona que te pueden transmitir los músicos de la agrupación, a fin de cuentas, personal del Concello también. Asistir a un concierto como el del pasado domingo en el Auditorio debería ser, más que recomendable, obligatorio. La banda sabe arrancarle al público los sentimientos escondidos en el fondo del corazón. Hace que nos olvidemos de la grúa, de los baches y de las retenciones en Pontepedriña. Y lo adorna, a golpe de pasodoble, con lo más granado de un repertorio que no parece tener fin. Y tanto se mete en la vida de la ciudad que, incluso, podemos marcarnos un agarrao con la parienta con títulos como Xerardo Estévez, Encarna Otero o María Jesús Sáinz, tres personajes de la política inmortalizados en solfa. Claro que muchos de los que nos deleitamos con la banda de Santos Bartolomé nos preguntamos: ¿Para cuándo la polca Sánchez Bugallo? ¿Sonará algún día la bossa nova Dositeo?