25 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
?ueron miles las personas que disfrutaron de los fuegos del Apóstol, que este año tuvieron más de pólvora y menos de proyecciones audiovisuales. Pero pocos contaban que, casi al mismo tiempo, un grupo de diez encapuchados rendía su particular homenaje a las llamas incendiando barricadas en la praza de Cervantes (en la foto de la derecha) y en Rosalía de Castro. Por fortuna, no hubo que lamentar heridos; si acaso algún coma etílico.