El Consorcio pedirá formalmente en mayo el uso del edificio del Banco de España
SANTIAGO
Cerró la oficina de Ourense y en diciembre lo hará la de Santiago, aunque el PP quiere que no se tire la toalla Raxoi solicita que la entidad siga abierta hasta que se inicien las obras del Museo
09 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El cierre del Banco de España, tras 60 años de vida, es prácticamente inevitable. En el propio sector ya ven como irremediable el candado al edificio tras el acuerdo de reestructuración alcanzado en agosto del 2002 entre la empresa y el comité de los trabajadores. En un primer momento, Santiago debía cerrar sus puertas ya en el 2003, pero las presiones sindicales y políticas retrasaron la decisión al 31 de diciembre del 2004. Entretanto, Ourense se sumaba ayer a Lugo y ponía punto final a su actividad. En Santiago «mientras hay vida hay esperanza», en expresión de Dositeo Rodríguez, partidario de «no arrojar la toalla» y seguir hablando con el Banco de España y con el Ministerio de Economía para que la entidad siga desarrollando la misma función en la ciudad como capital autonómica. Señala que la Consellería de Economía respaldó esa permanencia. Apertura El alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, ve inevitable el cierre, pero aboga porque se produzca lo más tarde posible. Su parecer es que el Banco siga funcionando hasta que se inicien las obras del nuevo Museo da Cidade, lo cual implicaría una apertura al menos hasta finales del 2005. El alcalde confía en que el inmueble pase, de acuerdo a lo previsto, al Ayuntamiento para albergar la citada institución cultural. Reconoce que no está garantizada esa cesión, pero aporta el dato de que el secretario de Estado de Hacienda forma parte del Consorcio y el Real Patronato ya contempló esta iniciativa. Por lo de pronto, el alcalde anuncia que en mayo se convocará un consejo de administración del Consorcio en el cual se formulará una petición formal a Madrid para que el edificio pase a manos del Concello destinado al Museo da Cidade. Pero presupuestariamente no se puede contemplar ninguna cantidad hasta el 2005, ya que no pudo hacerse para este ejercicio. Una vez obtenida la cesión del inmueble, el principal problema es la financiación de las obras de rehabilitación y equipamiento, que ascienden a la importante cantidad de siete millones de euros. Dositeo Rodríguez remarca la necesidad de lograr, en el caso de que no se consiga la continuidad del edificio como Banco, su uso municipal, pero resalta que la preocupación es afrontar económicamente las obras: «Hay que ver cómo se va a financiar éso». Previsiblemente será preciso firmar un convenio para salvar este paso. El alcalde explica que, aunque podría asumir el Concello la petición del edificio, considera que debe ser el Consorcio quien lo haga y quien aborde el proceso posterior: «Hai que falalo con todos os integrantes e tomar unha decisión».