Crónica | Los ediles del PP no asistirán hoy a la recepción oficial a Zapatero en Raxoi Bugallo y Rodríguez se recetan mutuamente vitaminas para refrescar sus memorias
20 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.José Luis Rodríguez Zapatero visitará oficialmente el Concello esta mañana en medio de la polémica sobre la idoneidad de mantener encuentros con los líderes políticos del BNG, PSOE y PP a las puertas de las elecciones. El secretario general del PSOE tendrá ocasión de estrechar la mano de los representantes de su propia formación y de sus socios nacionalistas. Pero no la de los populares, que con su ausencia manifestarán de nuevo su rechazo a un acto que ven inadecuado en este momento y al que niegan carácter institucional al no haber sido acordado por los tres grupos. Es la versión que ayer reiteraba Dositeo Rodríguez, quien recetaba al alcalde vitaminas para «refrescar a memoria» después de que éste insistiese en que la idea de organizar tales visitas había partido del líder popular. «Unha proposta deste tipo non partiu de nós. Creo que ten unha confusión mental», replicaba Rodríguez después de que Bugallo admitiese que no le importaría atribuirse la paternidad de una iniciativa que además le parece muy positiva y beneficiosa para la ciudad, «pero tampouco quero quitarlle méritos a ninguén». De hecho, Bugallo sostiene que los encuentros mantenidos con los líderes gallegos del PP, BNG y PSOE antes de las últimas elecciones autonómicas fueron «moi positivos». Aseguraron el apoyo unánime al Estatuto capitalino y rebajaron «a tensión» sobre el proyecto de la Cidade da Cultura, dice. Pero para Rodríguez, a quien Bugallo le devolvía por la tarde el consejo vitamínico, aquellas recepciones fueron previas a la convocatoria de elecciones. Sea como fuere, Mariano Rajoy, con el que «oficiosamente» se contaba para el día 26 en Raxoi hasta que el lunes se informó a la alcaldía que no sería así, tendrá las puertas del Concello abiertas cuando quiera. «Antes, durante ou despois da campaña», dice el alcalde, quien le reiterará la invitación tras las elecciones. De aceptar, le planteará, al igual que hará a Zapatero, las aspiraciones de la ciudad de que el Gobierno comprometa su apoyo a la programación del Consorcio hasta el 2013, al aeropuerto y a la llegada del AVE y que agilice el proyecto de la autovía de Lugo.