SALGUEIRIÑOS
15 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.TIENE RAZÓN Dositeo Rodríguez cuando habla de las administraciones monocromáticas como un factor clave en los logros de una ciudad. No debiera ser así, pero lo es, y Estévez aprovechó esa coyuntura política para transformar a fondo Santiago. Se desvanecieron en gran parte los recursos con la llegada de los populares y retorna la esperanza para la administración compostelana con la nueva coincidencia de siglas. Quiere ello decir que las quejas justificadas carecerán de sentido en el próximo trienio, como también la paralización de los proyectos del Gobierno central comprometidos con la ciudad. Sobre todo los más perentorios. Con esta premisa, habrá que acentuar la críticas cuando las gestiones sean vacilantes y los avances no se vislumbren. Y se hará. La «timidez» de la que habla el portavoz popular se vence con una agenda titulada Madrid 2004-2007 sin renglones blancos.