El PP insiste en calificar la operación de «especulación urbanística» La empresa gestora obtiene una edificabilidad de 10.500 metros frente a los iniciales 6.000
24 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l alcalde insistió ayer, en el transcurso del pleno municipal, en tener la «conciencia absolutamente tranquila» ante la insistencia del líder de la oposición, Dositeo Rodríguez, en calificar la operación de la finca do Espiño como «especulación urbanística». El pleno aprobó, con los votos en contra del PP, la modificación del Plan Xeral y del Plan Especial del Casco Histórico que permite encajar el proyecto urbanístico de la finca do Espiño. Con el acuerdo, el Concello recibirá 18.000 metros cuadrados y la casona rehabilitada para uso público; y la empresa obtendrá el resto del terreno hasta los 26.000 metros cuadrados de la finca para uso privado con una edificabilidad de 10.500 metros cuadrados. Preocupación El jefe de la oposición se mostró preocupado especialmente por el incremento constante de la edificabilidad concedida a la empresa gestora «a cambio siempre de lo mismo». Dositeo Rodríguez recordó que la edificabilidad pasó de los 4.500 metros cuadrados de un primer borrador a los 10.500 actuales, pasando por un borrador de convenio de 6.000 metros y un convenio urbanístico firmado por Xosé Sánchez Bugallo, en el que se concedía 8.364 metros cuadrados. En varias ocasiones pidió explicaciones el concejal popular sin que el alcalde consiguiera despejar sus dudas. Sánchez Bugallo dijo no conocer el dato de 6.000 metros cuadrados y suponer que se trataba de una cifra intercambiada por los técnicos. Dositeo Rodríguez insistió en que esta cantidad se refleja en un borrador de convenio enviado a la empresa el día antes de que el alcalde firmara un convenio con más metros. Lamentó el edil el intento de responsabilizar a un técnico y puntualizó que los arquitectos municipales no hacen propuestas sin contar con el respaldo de los políticos. Pero si el engorde de la edificabilidad despertó las suspicacias del PP, la falta de contactos con otras Administraciones para lograr que toda la finca pasara a ser pública también fue objeto de las críticas populares. El alcalde dijo que hubo una negociación con los propietarios, que pidieron «200 chalés», por lo que la propuesta fue retirada, e incluso recordó el intento para que fuera la residencia del presidente de la Xunta. Sánchez Bugallo destacó la importancia de este proyecto, que permitirá recuperar un espacio abandonado desde hace treinta años y evitar la pérdida de una carballeira de 150. Néstor Rego, del BNG, reconoció que hubiera preferido que toda la finca fuera pública, pero explicó que esta vía no fue posible. Insistió en que los cambios introducidos en el proyecto permiten mejorar la opción inicial, que había sido rechazada por el Bloque. Los cambios suponen la eliminación de un vial que dividía en dos la zona pública; cambio de ubicación del aparcamiento; y reducción de la edificabilidad en la zona oeste para evitar reducir la carballeira. Además, la finca tendrá cuatro accesos en lugar de los tres iniciales.