Debate

| XOSÉ RODRÍGUEZ |

SANTIAGO

SALGUEIRIÑOS

29 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA DECISIÓN de María Jesús Sáinz de no presentarse como candidata a la presidencia del PP compostelano crea un revuelo en el seno del partido y reactiva la marejada que vino removiendo las aguas populares en los últimos meses. Son los militantes del PP los que tienen que resolver las cosas de su partido y regir la vida de su organización. Pero en medio del rebumbio creado destaca un hecho novedoso en la ruta seguida hasta ahora por el PP de Santiago y es la presentación de (al menos) dos candidaturas al congreso del día 17. Ello elimina la posibilidad de un lenguaje monolingüe y abre las puertas a un debate en la organización, que siempre es saludable y un signo de adultez política, al margen del resultado electoral. Lo que está claro es que la controversia, por lo que se está viendo, no va a ser sedosa ni de guante blanco. Pero lo que hay que esperar es que sea profundamente democrática.