Crónica | Armando Blanco, doctor honoris causa por la Interamerican University El presidente de la institución americana admitió su sorpresa por la gran cantidad de «amigos» emigrantes que reclamaron el galardón para el alcalde de Teo
23 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?asi todo lo que ocurre al otro lado del charco entre los políticos gallegos y los emigrantes americanos se lo guisan y se lo comen ellos, pero el episodio en el que se ha visto envuelto Armando Blanco, alcalde de Teo y rey de las mayores cuchipandas populares que se recuerdan en la comarca, sobrepasa los límites de la política para adentrarse en el universal mundo de lo académico. Blanco fue nombrado ayer con toda pompa y circunstancia doctor honoris causa por la Interamerican University de Estados Unidos en una sala del convento de San Martiño Pinario. Minutos antes del momento trascendental habló para La Voz: -¿Conoce usted la institución que le otorga el título? -No la conocía hasta que me lo notificaron. Sólo sé que la propuesta está apoyada, según mis conocimientos, por cientos de gallegos a los que conocí en mis viajes a América, incluso antes de ser alcalde. -¿Sabe de alguien que le haya precedido como doctor por esta institución? -No conozco a nadie. -¿Qué supone para usted? -Siempre es bonito que te hagan reconocimientos. Lo hacen con cariño y por eso llevaré la distinción con orgullo. Dos horas de retraso Armando ya está impaciente porque el avión que trajo desde Estados Unidos al consejo de la Interamerican University llegó con retraso y en la sala San Felipe Neri de San Martiño están un centenar de personas esperando entre los que se encuentran alcaldes de la comarca como Adolfo Gacio o Jesús Villamor, el jefe de la oposición compostelana Dositeo Rodríguez, el ex conselleiro Vázquez Portomeñe y rostros conocidos como el de Avelino de Francisco, José Maril, Miguel Pampín y otros representantes de diferentes ámbitos. Pero los que de verdad están inquietos son los chicos y chicas de la banda de San Xoán de Calo, que se revuelven cuando ven llegar a los togados protagonistas, a los que les recibe el himno de los Estados Unidos. Comienza la Superbowl . La directora jurídica de la institución americana abrió el acto leyendo las bases que les permiten nombrar un doctor honoris causa por curso académico y los requisitos para recibir el título: «Esta persona deberá acreditar un reconocido prestigio en actividades relacionadas con la educación, la investigación, la literatura, la cultura o en el desarrollo social». Al parecer, Blanco encaja en este último punto, como queda refrendado en la lectura de la hoja de servicio del alcalde de Teo en cuanto a distinciones se refiere, que fue el siguiente paso de la ceremonia. Con voz dramatizada, el vicepresidente para Latinoamérica Pedro Ortiz leyó una veintena de condecoraciones: «(...)Don Armando Urbano Blanco Martínez también ha sido condecorado con la insignia de oro de la fiesta de la carne ó caldeiro; Porco de Prata de las fiestas parroquiales de Teo; Folla de Prata en Cambados... y otros honores menos importantes», concluyó Ortiz. El discurso de Blanco, muy emocionado, fue barroco, y el que conozca su campechanía habrá sospechado que no lo escribió él. Lo hubiera firmado hasta un asesor de JFK. En cualquier caso tuvo mucho más sentido que el que pronunció Ángel L. Fernández, presidente de la Interamerican University, que comenzó su intervención narrando la historia de un botones de banco que llegó a presidente de la entidad: ¡se refería a Alfonso Escámez! Pues eso, que con tesón y entereza se llega a donde uno se proponga.