El PP formuló ayer una docena de preguntas para conocer básicamente quién, cómo y cuándo se autorizó la realización de más obra de la prevista en el proyecto antes de hacer un reformado, reformado que según el Consello Consultivo, recordó Rodríguez, requería la convocatoria de un nuevo concurso dada la entidad del sobrecoste que implicaba. El PSOE no entró en los detalles que requería la oposición y tras indicarle que el PP ya disponía de buena parte de la información que reclamaba o que podía acceder a ella, se limitó a reiterar sus argumentos sobre esta obra: la aparición de un problema freático no detectado en los estudios previos; la necesidad de excavar un poco más para asegurar más el pilotaje para la seguridad del párking y los edificios adyacentes; la creencia de que la construcción de una semiplanta a mayores no conculcó ningún principio de concurrencia porque el pliego fijaba un mínimo pero no un máximo de plazas y de que contribuye a un equilibrio de gestión que de otra forma podría elevar las tarifas con precios «que se podían saír do mercado»; y el convencimiento de que la resolución del contrato afectaría gravemente no sólo a los intereses públicos, sino también a los vecinos y comerciantes. El pleno fue tenso, pero menos prolongado de lo habitual. El alcalde se aplicó en controlar los tiempos que marca el reglamento, algo inusual en Raxoi, como se encargó de indicar Dositeo Rodríguez, quien tuvo que recortar su exposición ante la primera advertencia del alcalde, aunque no sin antes cuestionar esa decisión por «intentar xugular este debate» y en un tema «que os compromete».