PINCELADA | O |
24 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.LAZOS blancos, alfombras de colores, exposiciones, proyecciones de películas, manifiestos, plantación de árboles y un sinfín de actos institucionales. Un día para lavar la conciencia de quienes participan hoy en todos los actos y olvidan que mañana también habrá quien sufra en silencio la látigo del criminal. Hoy se colocarán en la solapa un lazo blanco que mañana se quedará en el cubo de la basura; hoy se leerá un manifiesto que mañana será papel mojado; hoy también se lanzarán al viento frases que serán titulares en los periódicos. Se alzará la voz contra el maltratador, pero mañana ¿qué?. El día contra la violencia de género es sólo un acto simbólico, que de poco sirve a las mujeres que todos los días sufren en silencio. Las voces contra el maltrato deben estar ahí todos los días. Las leyes no servirán de nada si no van acompañadas de recursos. De qué sirve una orden de alejamiento, de qué sirve que se le asignen el domicilio familiar a una mujer maltratada. Quién le garantiza a la mujer que no morirá en ese mismo domicilio familiar y a manos del hombre que debía estar alejado. Más hechos y menos actos.