La venta de patrimonio es vital tanto para configurar un cuadro de inversiones como para sanear las arcas municipales. La polémica entre gobierno y oposición, partidaria de construir viviendas protegidas en esos suelos, ha sido continuada desde hace años. Pero Raxoi ha ingresado merced a ese concepto 45 millones de euros desde 1998. Y lo ha hecho gracias a ofertas generosas de las empresas licitantes. En el 2002 consiguió 5,2 millones de una tacada en A Choupana y el año pasado 9,5 millones en otro suelo del mismo ámbito, cuando el Concello preveía 6,3 millones. La operación le permitirá a la inmobiliaria Urbis, que se llevó los dos solares vendidos, construir viviendas de lujo. En el caso de la parcela del sup-6 cuya venta acaba de quedar desierta se permite la edificación de viviendas plurifamiliares en las plantas altas y locales comerciales en la planta baja. Los pisos también están destinados a buenos bolsillos. En el escenario en el que se encuadra esta actuación operan mayoritariamente Juan Benito y Santiago Sur. Es un ámbito que Raxoi considera apetecible dado que, entre otras cosas, está muy bien dotado y comunicado (lo surcará un bulevar de 24 metros de sección) y está cerca de los grandes centros hospitalarios. Sorprende, en ese sentido, que el suelo de aprovechamiento no encontrase compradores.