El sector alternativo reclama un congreso del PP antes de las elecciones y presentará como candidato al ex concejal
27 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Juan Juncal tiene un problema. Y Conde Roa puede tener otro. El pilladismo vuelve a la carga con el ánimo de recuperar las posiciones perdidas en la transición del régimen de Manuel Fraga al de Alberto Núñez Feijoo. El cambio de rumbo ha dado con los huesos del oficialismo compostelano en la oposición. Así lo exigió Juncal, a fin de que los nuevos oficialistas pudiesen transitar a sus anchas por la sala de mandos. La cohabitación entre Pillado y Conde Roa se antojaba, más que difícil, imposible.
Pero el pilladismo no quedó en cenizas, sino en rescoldos. Y muchos están convencidos de que, avivados, el panorama conservador de Santiago volvería a dar un nuevo rumbo. Y el jefe de filas también es consciente de ello. Y el aparato.
Las huestes de David Pillado creen llegado el momento de la verdad. Sólo que el veterano político es septuagenario y su regreso a esta edad no sería entendido por la militancia, teniendo en cuenta la política renovadora trazada por Núñez Feijoo. Se le hará difícil a la ciudadanía de Santiago intuir un pilladismo sin Pillado.
¿Sin Pillado? Pues no. Los seguidores de la línea oficial abandonada hace un par de años ya se han fijado en la persona destinada a liderar el PP compostelano: Carlos Pillado. El hijo del ex secretario general ha estado ocho años de edil y ostenta dos carreras, un bagaje que se considera más que suficiente para lanzar su candidatura a la presidente del PP de Santiago. Además, simboliza la trayectoria que se interrumpió con el advenimiento de Gerardo Conde Roa.
A principios de la próxima semana más de medio centenar de militantes del PP compostelano, entre ellos bastantes caras conocidas, mantendrán un encuentro para analizar el proceso de la organización local y sentar las bases de un claro objetivo: reclamar la convocatoria de un congreso.
La iniciativa del sector alternativo tropieza con un obstáculo: ni la dirección provincial ni la regional del partido están por la labor. No se va a convocar una asamblea del PP compostelano antes de las elecciones generales, que se celebrarán en el mes de marzo. La ejecutiva gallega no quiere que haya ningún movimiento de urnas previo.
Lo que quieren precisamente los demandantes del congreso es que tenga lugar antes de los comicios. Arguyen que un proceso electoral no tiene por qué interferir en la elección de una ejecutiva local, y así se hizo en otras ocasiones. Pero subyace otro argumento de peso, y es que unas elecciones generales generan un importante movimiento en la vida de un partido, y no es lo mismo abordarlo desde una posición de salida favorable o desfavorable. Ello rige tanto para una parte como para la otra.
Es claro que únicamente cabría una reunión congresual si esas dos partes alcanzasen un acuerdo unitario, lo que no va a ocurrir. Lo cierto es que los pilladistas están dispuestos a dar la batalla.
Y ahí pueden encontrarse con una inesperada alianza de facto. Una parte de los integrantes de la comisión gestora que rige los destinos del PP santiagués ha mantenido también contactos por su banda, ajenos a la estrategia del sector de Pillado, y la semana que viene tienen previsto plantear una iniciativa tendente a movilizar las estructuras orgánicas del partido en Compostela. La propuesta lleva la rúbrica de nueve integrantes de la dirección local y constituye un serio contratiempo para Ricardo García-Borregón y Gerardo Conde Roa en su andadura al frente del PP capitalino.