Caixanova se ha hecho finalmente con el edificio de El Pilar. La entidad financiera acaba de cerrar un acuerdo con la propiedad del inmueble, según confirmó su presidente, Julio Fernández Gayoso, tras la entrevista que mantuvo ayer con el alcalde, el socialista Xosé Sánchez Bugallo. El encuentro tenía por objeto abordar el proyecto para la creación del centro social y cultural de la entidad en Santiago, un proyecto en el que el edificio histórico del Preguntoiro será una pieza fundamental, aunque no antes de que se modifique el Plan Especial del Casco Viejo. Porque ahora mismo solo admite usos comerciales, los que tuvo prácticamente en el último medio siglo, hasta el cierre de los Almacenes El Pilar hace ahora dos lustros.
El programa de Caixanova depende de que el edificio admita usos sociales y culturales y, por tanto, de que el Ayuntamiento aborde la modificación puntual del Plan Especial. Una modificación que el alcalde asumía ya el viernes pasado, pero que ayer confirmó tras la entrevista con Fernández Gayoso. Según Bugallo, ya está hablado con su socio de gobierno, el BNG, de cuya gestión depende el ámbito del casco histórico. El alcalde estima que Caixanova podrá empezar a trabajar en el edificio a finales de primavera. Ese el horizonte que prevé Raxoi para ampliar los usos del inmueble, aunque la tramitación administrativa no solo depende del Concello, sino también de la Xunta.
El Pilar será una pieza esencial, pero no la única, en el proyecto cultural de Caixanova. De hecho, la iniciativa de la Fundación de la entidad financiera para dotarse de un centro social y cultural en Compostela surgió inicialmente en torno al edificio del Banco Gallego de la plaza de Cervantes, que también adquirió Caixanova. Pero las limitaciones de ese inmueble para hacer el gran auditorio que pretende la entidad le llevaron a fijarse también en el edificio de El Pilar, por lo que, finalmente, el proyecto se dividirá en dos sedes, aunque se gestionará como «una única unidad», según Fernández Gayoso. Eso sí, sus contenidos diferirán claramente. El Pilar tendrá un uso cultural «de manera específica, un auditorio polivalente donde habrá una programación muy importante de teatro, ópera, ballet y música en general en todas sus manifestaciones». El edificio del Banco Gallego, sin embargo, albergará un centro social en el que Caixanova quiere recoger «las últimas tendencias en obra social».
«Es todo un sueño»
Según sus propios análisis de mercado, la demanda en este sentido se centra en cuestión de integración social, de medio ambiente y de nuevas tecnologías, así como en aspectos de promoción de la empresarialidad, con la formación de cuadros directivos. La de Cervantes será, por tanto, la sede social y de la escuela de negocios de Caixanova, según su presidente.
Entre ambos inmuebles, Caixanova dispondrá de 5.000 metros cuadrados «en el corazón de la ciudad», todo «un sueño que hemos convertido en realidad», dice Julio Fernández Gayoso. «Lo entenderán bien cuando se haga la presentación en detalle, que como siempre tendrá un nivel de ejecución a la altura de las cosas que hace Caixanova, y no podía ser menos estando en la capital de Galicia». Los técnicos municipales y de la entidad comenzarán a trabajar en el proyecto, que se presentará públicamente en febrero.