Y el Apóstol los unió

Antonio García

SANTIAGO

Biagio Carroccia pidió a Santiago encontrar a una chica de la que se había enamorado en León; y lo consiguió

17 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuenta Biagio Carroccia que, cuando se abrazó al Apóstol después de mil kilómetros caminando, solo le pidió fuerzas para encontrar a una bilbaína rubia de ojos claros, con un piercing en un diente. Se había cruzado con ella en León. Aunque Santiago tiene fama de santo pouco milagreiro , algo pasó ahí y Biagio se marchó a León. No conocía el nombre de su enamorada ni su dirección ni nada. Pero la encontró. «Fue providencial», resume el eufórico peregrino malagueño de 27 años.

Ayer partió desde el Obradoiro a Fisterra, a continuar el Camino que empezó en Lourdes (Francia) hace un mes. Fue en León donde se enamoró de «la sonrisa más bonita que he visto». Siguió hacia Compostela, pero ya solo podía pensar en ella. Quiso encontrarla, estar con ella, hablarle, enamorarla. Pero no sabía ni quién era. Se puso manos a la obra y colocó anuncios en el periódico con su número de contacto. Había gente que lo llamaba y le decía que era ella, pero no creyó a nadie. Solo tuvo la corazonada con unas chicas que se pusieron en contacto con él y que fueron a recibirlo a la estación del tren de León. «Puse un pie en la estación y me enseñaron su foto».

Después la conoció y, a bocajarro, le disparó: «Te encontré». Una nube rosa los rodeó -cámaras, micrófonos, flashes...- y ellos dejaron hacer. Aunque Leire no se creía que esa historia no fuera sino una película. El caso es que Biagio había hecho la promesa de llevarla a dar un paseo en globo «para ver a qué huelen las nubes» y de invitarla a champán por esas alturas. Al final, no pudo. Las malas condiciones climatológicas lo impidieron, pero Leire sigue en las alturas.

Y Biagio no quiere bajarla. Así como llegue al faro de Fisterra, bajará corriendo y volverá a presentarse en León. Eso será el martes. Su idea es que el jueves puedan retomar el viaje fallido en globo. Lo que pasa es que, siendo ella de Bilbao, seguro que no es fácilmente impresionable. ¿Qué le dirá allá arriba? ¿Cómo la camelará? «Improvisaré, que es lo que he hecho hasta ahora». Y no parece que le haya ido mal.

Pero ella tiene 19 años. El Diario de León explica que cuando en esa ciudad le preguntaron si estaba enamorada de él, ella contestó: «Es muy majo». Lo que pasa es que Biagio, además de majo, es perseverante. No sabe qué pasará cuando él tenga que volver a Málaga a trabajar. Lo que sí sabe es que seguirá intentándolo. «Lo importante es que se me ha dado esta oportunidad». Y ahora quiere aprovecharla.

Él organiza bodas

Además, Biagio trabaja organizando bodas. Un terreno ganado. «Le hemos dado un empujón al destino», le gusta repetir. Lo que lo ha dejado abrumado es la cantidad de mensajes que ha recibido agradeciéndole que haya devuelto la ilusión a mucha gente y apoyándolo en su esfuerzo.