Ya lo dicen algunos padres: « a poder ser, é mellor que os nenos non enfermen no verán». Pese a que la situación se repite cada año, los tutores no se dan acostumbrados al hecho de que los niños se queden sin el pediatra habitual durante un mes. Pero parece que la situación no va a cambiar dado que el propio Sergas habla de la falta de pediatras en paro para cubrir las sustituciones, así como de otros profesionales.
Por su parte, tanto María Antonia Ventura como Carlos Silva Hermo también coinciden en que no hay pediatras para sustituirlos y que, los pocos que se forman cada año, ya son captados por el Hospital Clínico de Santiago donde, según cuentan, hay varios facultativos a punto de jubilarse y hay que cubrir su vacante.
Ante esta situación, los pediatras de Padrón y Rois procuran «no coincidir» en las vacaciones a fin de no dejar a los tres municipios de la comarca sin un médico especialista. Como mucho, asegura Carlos Silva, pueden llegar a coincidir una semana libre. De este modo, en los últimos años el facultativo de Rois se va en julio y la de Padrón en agosto.
Antes, ambos acuerdan un «apaño» para atender aquellos casos de niños que requieren la atención de un pediatra, una vez que fueron vistos por los médicos de cabecera de los padres.
Pero se da la casualidad de que, en más de un caso, el facultativo de familia también está de vacaciones o las coge a mediados de este mes, caso de uno de Rois, por lo que el menor ni siquiera es consultado por el médico habitual de los padres. Pero como dice una madre, «o verán é para xogar e non para enfermar», aunque en ello tendrán mucho que ver las condiciones meteorológicas.