Cinco alcaldes para siempre

X.R.

SANTIAGO

El Concello celebró una fiesta en la que congregó a un centenar de concejales que construyeron la democracia municipal a lo largo de los últimos treinta años

23 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La fiesta de la democracia en Santiago reunió ayer en Raxoi a la inmensa mayoría de los ediles que pasaron por la corporación municipal. En torno a un centenar de caras conocidas, algunas algo más borrosas por el transcurso del tiempo, ocuparon los asientos preparados por el personal municipal para la conmemoración de los 30 años de las corporaciones democráticas.

Lo que ocurre es que nadie se imaginó la masiva respuesta a la convocatoria de Xosé Sánchez Bugallo, y fue necesario el uso de dos salones para acoger a las huestes de las siete primeras legislaturas (o «mandatos», como suele corregir enseguida el alcalde, dado que en el palacio municipal no se elaboran leyes). Codo con codo, y respaldo con respaldo, se mezclaban aliancistas, ucedistas, galleguistas, nacionalistas, centristas, socialistas y comunistas en un rito de hermandad y en donde solo faltaron las velas encendidas.

El acto ya mostraba de por sí la suficiente emotividad como para conmover de inicio a los asistentes con una larga secuencia de imágenes, en una pantalla gigante, rememorando distintos momentos de la vida democrática del Concello: el bigote del joven Estévez, del que cuchicheaba por lo bajo algún ex edil, la primera corporación sin Manolo Remuñán (recordado con cariño como el más efímero edil por algún interviniente), la recepción de un jefe de Estado en el Obradoiro por Marcial Castro o los barbados Agustín Díaz y Francisco Torrente compartiendo la camiseta blanquiverde del equipo de fútbol del Concello.

Agustín Díaz es uno de los que no ha podido estar ayer presente en la fiesta de los treinta años, como varios ediles más que ya solo han podido acompañar espiritualmente a sus ex colegas y que, en algunos casos, tuvieron un recuerdo público en boca de ex alcaldes.

El preludio de abrazos, estrechamientos de manos y palmadas en las espaldas tuvo como plato principal la subida a la palestra de los cinco regidores que gobernaron el Concello desde 1979: José Antonio Souto Paz, Marcial Castro Guerra, Ernesto Viéitez Cortizo, Xerardo Estévez Fernández y Xosé Sánchez Bugallo. Es la primera vez que coinciden juntos los cinco alcaldes y muchos hacían ayer votos para que no fuese la última, pero las circunstancias no hacen nada fácil que vuelva a producirse esa coincidencia.

Todos ellos han desgranado algunas de sus vivencias más llamativas y han hecho hincapié en los difíciles momentos iniciales de las corporaciones hasta ir consolidando paulatinamente la trayectoria municipal de la democracia. La situación más traumática fue la vivida por la corporación presidida por Marcial Castro, cuando surgió el 23-F y todos los ediles estuvieron encerrados en Raxoi siguiendo la evolución del frustrado golpe de Estado.

La alegría de munícipes y ex munícipes se desbordó al final del acto, en torno a un aperitivo en la terraza del Concello, en donde las anécdotas afloraron sin pausa.