El intelectual francés habló en el ciclo Os sentidos das culturas sobre la posmodernidad y lo imaginario
03 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Acuñador de conceptos como «tribu urbana», «nomadismo», «tribalismo» o «neotribalismo», referidos a la sociedad moderna, de la que es uno de sus principales analistas, Michel Maffesoli podría vivir solo de royalties si cobrara por los términos que ha popularizado. Considerado uno de los fundadores de la sociología de lo cotidiano, es conocido por sus análisis sobre la posmodernidad y lo imaginario. Ayer estuvo en el Consello da Cultura Galega (CCG), en el ciclo Os sentidos das culturas , que coordina Ramón Máiz, donde habló sobre la posmodernidad y la cultura urbana. -Entiende usted que nuestras sociedades, queriendo ser totalmente asépticas, sin riesgos, seguras y protegidas, tratando de eliminar toda violencia, potencian su reaparición explosiva. ¿La única solución, tal como apunta, es «ritualizar la violencia»? -Yo pienso que la vida social aún se va a hacer más aséptica, y habrá cada vez más un fondo de violencia que puede explotar: terrorismo, violencia de género, violencia en los deportes... Entonces, las sociedades que no saben ritualizar esa violencia, que yo llamo homeopatizadas, se van a enfrentar a explosiones de este tipo cada vez más violentas. -El signo de los tiempos, en su opinión, ya no es el futuro sino el presente, el disfrutar el «carpe diem», ante lo cual propone una «sensibilidad ecológica», un hacerse cargo de la «casa común» que reemplace a lo político. Hoy esto parece una gran utopía. -Es una hipótesis. Por una parte hablaría de la sociedad oficial, que en potencia suscita un fondo de violencia, y por otra parte de una sociedad oficiosa, que está mucho más presente en las generaciones nuevas y que tendrá esa sensibilidad ecológica. Uno de los escenarios posibles es justamente el triunfo de esa sociedad ecológica. Otra posibilidad es la catástrofe o la barbarie. -En su libro «El instante eterno» habla de dos grandes tácticas en relación con el tiempo: la judeocristiana, táctica dramática, anglosajona y protestante; y la pagana, con su aspecto trágico, que remite a los valores del sur, en la que no hay solución pero por la que usted aboga. ¿Lo puede explicar? -Pienso que la sociedad moderna es la heredera de la tradición judeocristiana que está resurgiendo de un modo paganista. Yo pienso que hay un retorno de esas formas, por ejemplo en la música (música gótica, música techno ). Son formas muy antiguas que resurgen de forma pagana. Y para mí la posmodernidad es una forma de retorno del paganismo. -Considera también que actualmente lo político es lo contrario de lo que era la democracia, pues son unos pocos, una aristocracia, quien gobierna. ¿Qué palabras podemos usar que no sean falsas? -En esta modernidad las palabras como contrato social, democracia, etcétera, ya no son pertinentes, no se usan bien. Entonces, el trabajo del intelectual es conseguir encontrar las palabras que sean pertinentes con lo que vivimos.