El veterano capitán recuerda que, a pesar de todos los avatares, el equipo mantiene vivas las opciones de conseguir su gran objetivo y confía en un cambio de inercia
09 abr 2010 . Actualizado a las 12:20 h.Para calibrar el estado de ánimo del Obradoiro, una de las voces más fiables es la de Bulfoni, uno de los capitanes. Siempre ha mantenido un discurso realista.
-¿Qué titular le pone a esta semana?
-Un poco... No sé.... Un poco loca la semana, por lo de Massey, la derrota que hemos tenido en Bilbao, muy dolorosa, y la llegada de dos nuevos compañeros.
-Ese es el resumen. ¿El titular?
-La semana loca del Obradoiro
-¿Lo de Bilbao fue un accidente?
-No lo sé. Los accidentes son que estés desacertado. Esto se veía venir después del partido contra el Murcia, que no fue el adecuado. Cuando te vas a enfrentar a un equipo que está jugando muy bien, la cosa no va a cambiar. Nos dieron un palo durísimo. Se puede perder de cuarenta, pero con la cabeza alta. A nosotros también nos dolió.
-La suya fue de las pocas voces autocríticas tras la victoria ante el Lagun Aro. ¿Está mejor ahora el equipo?
-Ahora que se han cambiado las cosas te entra una incertidumbre más grande, pero a veces es buena. Con los cambios pueden cambiar las cosas, para mejor o peor. Estando tan mal, tienen que ir a mejor. Hay que esperar a los dos compañeros nuevos, que nos den una mano.
-Si le pregunto por Massey...
-Paso palabra. La decisión se habrá tomado en beneficio del equipo y ya veremos.
-¿El Obradoiro del domingo es una incógnita para todo el mundo?
-Sí. Es una incógnita por estos cambios. A ver como salen. Obviamente, más allá de la incertidumbre, todos sabemos que está en nuestras manos hacer las cosas. Pese a todo, estamos ahí. Tenemos dos partidos en casa. El primero es una final. Si lo ganamos, daremos un gran paso.
-¿Pesa la trascendencia de la cita ante los alicantinos?
-No. Pesa tanto para nosotros como para ellos, aunque tengan ventaja. Saben que si pierden se les complica muchísimo. Acá todos estamos muy apretados. Hay que sobrepasar este nivel de angustia y presión. Es deporte y hay que hacerlo
-¿Qué es lo que más le preocupa del Alicante?
-Está jugando un poco mejor. Es un equipo compacto, peligroso, y lo está demostrando en las últimas fechas. Tienen un buen grupo.
-¿Cree que habrán hecho algún scouting del Obradoiro?
-No sé. Ya le preguntarçe a algún compañero de los que conozco cuando venga. No sé como, pero algo habrán analizado.
-¿Qué le diría a la afición?
Lo de otras veces, que sigan igual, alentando, que nos va a venir muy bien. Todavía no esta nada perdido. Nos va a dar una cuota extra para tratar de sacar adelante el resultado.
-¿Conoce a Davis y Rancic?
-La verdad es que no conozco nada de nada.
-¿Le falta gasolina al equipo para acabar el curso?
-No, pero la ACB es muy dura y al final se llega muy justo. Y, más, equipos como el nuestro, que ha tenido muchas lesiones, con jugadores que tienen que hacer 38 minutos en pista. En la ACB lo ideal serían veinte o veinticinco. Eso pasa factura. Se siente. Pero se encuentran fuerzas extra.
-Mucha suerte.
-Gracias.