La mujer que dio brillo a la alcaldía

Concha Pino concha.pino@lavoz.es

SANTIAGO

23 abr 2010 . Actualizado a las 02:53 h.

Empezó a trabajar en el Concello en 1973 como responsable de la limpieza del área de la alcaldía cuando el regidor era López Carballo, y continuó haciendo su impecable y minuciosa labor con los sucesivos alcaldes compostelanos, con todos, hasta ayer mismo. La de ayer fue la última jornada laboral de Carmiña Varela García , un día muy especial en su vida. El alcalde, Xosé Sánchez Bugallo , se despidió de ella de forma oficial en su despacho y le entregó un grabado como recuerdo. Pero si ya estaba emocionada con ese sencillo y cálido adiós, cuando salió se topó con que todo el personal de la alcaldía y de otras áreas, tanto funcionarios como políticos, aplaudían con entusiasmo y un poco de pena a su paso. Todos sus compañeros, algunos desde hace veinte años y otros más recientes, formaron una hilera desde la puerta del despacho del alcalde y por la escalera principal de Raxoi para agradecer con su aplauso emocionado su dedicación, su profesionalidad, su amabilidad y discreción. Una de las personas que la conoce y la trató en las dos últimas décadas aseguró que nunca vio a Carmiña enfadada. Se levantaba cada día a las seis y media de la mañana y a las 7.15 abría la puerta de Raxoi. Y cuando llegaba Bugallo, como cuando lo hacían Xerardo Estévez , Viéitez Cortizo , Marcial Castro , Souto Paz , Antonio Castro y López Carballo , todo estaba impecable, sin una mota de polvo ni una mancha. Se ocupaba del lavado y planchado de las toallas del área oficial y de las cortinas, de las lámparas y de las alfombras, de la plata y de los objetos de las vitrinas. También era ella la que colocaba vasos y posavasos cuando había una recepción o visita importante. Y en ocasiones especiales acudía por la tarde. La van a echar de menos, porque Carmiña , como la música en el cine, se nota cuando falta.

Las Matemáticas tienen un Rali sen Fronteiras, y entre los ganadores de la fase gallega que recogieron sus premios en el Mupega (Museo Pedagóxico de Galicia), estaba un equipo del IES de Cacheiras, de tercero B de la ESO, que lidera la profesora Beatriz Acuña Garaboa . Fueron premiados 93 de los 1.400 alumnos participantes.

El colegio mayor Fonseca se vistió de fiesta (bueno, los y las residentes que acaban sus estudios), para el acto anual de imposición de Becas del centro. Una de las que subió al estrado fue Alexandra Moledo, compañera como periodista en prácticas con mucha y buena madera profesional. El vicerrector de Comunidade Universitaria e Compromiso Social, José Manual Mayán , presidió la ceremonia en la que tuvieron un protagonismo especial el catedrático de Dereito Mercantil José A. Gómez Segade , a quien distinguieron con la Beca de Honra, al igual que al personal de limpieza del colegio.