Se acabó la huelga de limpieza. Todo apuntaba que la reunión de ayer sería determinante y así lo fue. Las partes implicadas tensaron la situación en los últimos días y todo hacía indicar que, o bien se llegaba a un acuerdo, o la ciudad se convertiría en un infierno en las próximas horas. Finalmente los trabajadores han conseguido parcialmente algunas de sus reivindicaciones y desde ayer noche han comenzado a recoger la mayor cantidad de basura acumulada posible. Hoy mismo, tal y como estaba previsto, se sumarán a la recogida los operarios de Tragsa, pero lo harán para colaborar con sus colegas de Urbaser y acabar cuanto antes con una situación sanitaria que empezaba a ser preocupante. Con el regreso de la normalidad a las calles también se zanjan supuestamente las diferencias que habían surgido en el seno de la coalición compostelana. El alcalde Sánchez Bugallo, en referencia al BNG, aseguró horas antes del acuerdo que ya estaba acostumbrado a lidiar con los problemas en solitario. » L3