El Monte do Gozo se echa a dormir

Patricia Cotón SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

El auditorio cierra sus puertas por este año y desde el Xacobeo apostarán por un festival estable para próximos veranos dependiendo de las cuentas autonómicas

08 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Cinco largos años tuvieron que pasar para que el auditorio del Monte do Gozo despertara de su letargo en 2009 con el concierto de Bruce Springsteen. Las cuentas no fallan y el recinto ha funcionado a pleno rendimiento en una progresión de seis, cinco y seis años, coincidiendo con los Xacobeos desde 1993, aunque también lo hizo de manera excepcional en el 2000 gracias al Santirock y en el 2009 con la actuación de The Boss.

Después de la resaca del festival Xacobeo 10 con Pet Shop Boys y Muse y del MTV Galicia con Arcade Fire, en el Monte do Gozo los operarios retiran las últimas piezas de los grandes escenarios e infraestructuras habilitadas para la ocasión. La gran sala de conciertos al aire libre se queda vacía otra vez a la espera de un nueva actuación que evite que las gradas y el palco se vuelvan a llenar de zarzas, como ocurrió en años anteriores.

Para que esto no suceda, desde la Consellería de Cultura y el Plan de Xestión do Xacobeo se pretende dar una continuidad al recinto, de manera que se sigan realizando actividades no solo musicales sino de cualquier índole al aire libre. Para ello están a la espera de que se aprueben los presupuestos por parte de la Xunta, a partir de los cuales se podrá determinar el capital disponible para contratar a diferentes grupos el año que viene.

El encargado de mantener hasta entonces limpio el auditorio será la organización del propio Xacobeo, que no descarta la posibilidad de establecer un festival de música anual en el recinto dado el éxito que tuvo el Santirock en el 2000 y el MTV Galicia del pasado domingo. Aún así no pueden confirmar nada y lo que está claro hasta ahora es que para lo que queda de año santo ya no hay más actividades programadas y la incertidumbre se instaura en el Monte do Gozo, del que, tal vez, no se vuelva a disfrutar hasta el 2021.