Raxoi afirma que Santiago no cuenta para la Xunta y el PP dice que cumple
SANTIAGO
La asignación que los presupuestos de la Xunta reserva para Santiago generó ayer posiciones encontradas en el seno del Concello. Mientras que para los populares las cuentas autonómicas cumplen con la ciudad, el gobierno realizó una crítica valoración en la que PSOE y BNG coinciden en que Compostela «non conta» para el Ejecutivo de Feijoo. Según la portavoz socialista, Marta Álvarez-Santullano, no solo son los presupuestos más bajos de los últimos diez años, sino también «os peores», lo que refleja que «unha vez máis Santiago non conta para a Xunta». En la misma línea, desde el BNG, su candidato, Rubén Cela, sostiene que el Gobierno gallego «volta ser tremendamente severo con Compostela, recortando compromisos xa existentes e debuxando investimentos ficticios sen horizonte temporal realista». Ambas formaciones coinciden en destacar la rebaja del 50% en la asignación para el Consorcio (2 millones frente a los 4,5 del 2010) y la del Estatuto capitalino, que se reduce en casi medio millón (se queda en 2,5), cuando el 2011 será «un ano complicado no económico» al desaparecer el efecto Xacobeo, según el BNG, aunque el PSOE apunta sobre la capitalidad que los gastos se mantienen «e as necesidades cada vez son maiores». Los 60.000 euros destinados al enlace de la Cidade da Cultura con la AP-9 llevan al BNG a afirmar que en estos presupuestos «hai máis propaganda que novidades», mientras que para el PSOE, además de criticar que no llega a nada, deja en evidencia al PP local, «que mente, porque sempre dixo que non era competencia da Xunta ese enlace e aparece aí, aínda que cunha cifra ridícula e que pasa o investimento forte ao 2014». Metro ligero La aportación para la Cidade da Cultura (10,8 millones) es cuestionada también por escasa desde el PSOE, además del hecho de que «na memoria apareza que a posta en marcha dos dous primeiros edificios non será ata o 2011», así como los testimoniales 50.000 euros para la conexión de la carretera de Carballo con el polígono del Tambre y los 178.000 para el metro ligero, que se contrapone con la «forma en que lo vende Conde Roa», según la socialista Álvarez-Santullano. Los nacionalistas, por su parte, sostienen que allí donde se concentran inversiones no hay nada innovador por parte de la Xunta, sino que se trata de programas que proceden del Gobierno del bipartito, sobre todo en el área social, como el Centro de Atención a Persoas con Discapacidade (el Cegadi) y los centros de salud de Galeras y Conxo. Para el BNG, estos presupuestos son «frustrantes» y demuestran que «ao PP non lle gusta Santiago» y que «se comporta como unha verdadeira oposición á cidade». Y el PSOE critica a Conde Roa por cuestionar y calificar de «escandalosos» los presupuestos del Estado, que dedican 256 millones a la ciudad, y vean positivos «os 46 da Xunta». A falta de un análisis más detallado, sobre todo de partidas pendientes de territorializar, el PP sostiene que la Xunta mantiene «los compromisos adquidiros» con la ciudad después de que los presupuestos del 2010 llegasen «cuajados de novedades para Santiago», según su portavoz municipal en asuntos económicos, Cecilia Sierra. Destaca la edila las aportaciones para el suelo industrial de A Sionlla (26,1 millones), el Cegadi (1,2), los centros de salud de Galeras y Conxo en una partida de 9,6 millones para infraestructuras sanitarias, los 600.000 euros para obras de restauración en la catedral, los 383.000 para la reforma de la Plaza de Abastos y los 2,5 millones para el juzgado.