¿Quién ganó el duelo Eric-Mokongo?

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

Las gráficas de los bases que llevaron el peso del derbi plasman el dibujo de dos actuaciones totalmente contrapuestas, y hay debate sobre cuál fue más determinante

19 nov 2010 . Actualizado a las 03:37 h.

Fueron los bases que movieron los hilos. Ausente Andrés Rodríguez, Moncho Fernández dio la batuta a Eric Sánchez, que estuvo en cancha 28 minutos, incluido el último cuarto íntegramente. Enfrente Mokongo llevó las riendas durante 31 minutos, entre ellos nueve de los diez del final de partido.

El base francés del conjunto cobista firmó en los tres primeros cuartos una estadística realmente sobresaliente: 22 minutos, 14 puntos (4/7 en tiros de dos y 2/3 en triples), a los que añadió tres asistencias.

En ese mismo tramo del encuentro la aportación de Eric Sánchez pasó más inadvertida: 18 minutos, dos puntos (1/3 en tiros de dos) y ninguna asistencia.

En los veinte minutos iniciales el COB llevó más la iniciativa y Mokongo impuso el ritmo que más le gusta. Jugó en sexta y acreditó un gran acierto en el lanzamiento. En el tercer cuarto las posesiones se alargaron y empezó a imponerse la defensa del Obradoiro. Y en el último capítulo, se invirtieron totalmente las tendencias, de los equipos y de sus directores de juego.

En esos diez últimos minutos Eric Sánchez anotó sus tres lanzamientos de dos puntos (suyos fueron seis de los últimos ocho puntos del equipo). También anotaron Ruffin (2), Oriol Junyent (8) y Corbacho (5).

En el COB Mokongo añadió a su expediente una canasta de dos de las tres que intentó, y dos tiros libres. Marró un triple. Aparte del francés, Starosta convirtió dos tiros libres y Kale un gancho, en la única acción en la que consiguió superar la vigilancia de Michael Ruffin.

Ni uno ni otro ganaron ni perdieron el partido por sí solos, pero está claro que fueron determinantes en el devenir del encuentro.

Una cosa es segura. Eric Sánchez y Mokongo representan dos estilos de juego diferentes. Y, a pesar de las dificultades que entrañaba el partido de ayer, sin Andrés Rodríguez, los bases del Obradoiro sacaron adelante la contienda.

Examen de alto nivel

Fue un examen interesante, ya que cubrir esa demarcación, la de director sobre la cancha, se convirtió en la tarea más complicada a la hora de planificar el equipo.

El Obradoiro fue de los últimos equipos en entrar en el mercado de fichajes. Y en el puesto de base había poco donde escoger. El club echó el resto para tratar de firmar a Stanic, pero llegó cuando ya tenía un acuerdo verbal con el Valladolid. En vista de que no había muchas alternativas, el entrenador y el director gerente optaron por consumir una de las dos plazas reservadas a jugadores extracomunitarios. Y así es como echó las redes sobre Andrés Rodríguez. Si se llamase Malcolm Rogers quizás se le reconocería más claramente, con todas las consecuencias, como extracomunitario y pieza maestra.

Andrés Rodríguez está rindiendo a un gran nivel, además de seguir una línea ascendente. Y tanto Eric Sánchez como Richard Nguema han demostrado que son dos complementos de alto nivel que, cuando la situación lo requiere, pueden dar un paso adelante y asumir la responsabilidad.