El film «Lobos de Arga» se rueda en el núcleo tradicional negreirés
05 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Lobos de Arga, la «ambiciosa» comedia de terror dirigida por Juan Martínez Moreno y coproducida por la madrileña Telespan 2000 y la gallega Vaca Films -productora que está detrás de filmes como Celda 211, y que pronto lanzará Secuestrados-, continúa con su proceso de rodaje en la primera de las cinco semanas en tierras gallegas, y ayer el equipo de rodaje y actores se desplazaronn a la pintoresca localidad de Pontemaceira, en el concello de Negreira.
Más de medio centenar de personas que tomaron la calle empedrada de A Ponte Vella, por donde transitan los peregrinos hacia Fisterra, así como otras dos localizaciones en la capital de la comarca de Barcala. Concretamente en la carretera de Outeiros a Pontemaceira -para filmar la entrada de un coche al pueblo, y un camino que se adentra en una carballeira en Portor.
Emma Lustres, productora de Vaca Films, alabó el encanto del paraje negreirés, y dijo que se tomará como referencia del pueblo de Arga, precisamente las calles empedradas y caminos de Pontemaceira, agradeciendo las facilidades dadas por el Concello y los vecinos, algo que no ocurrió en el lado amiense, debido a la negativa de un vecino, lo que obligó a suspender el rodaje programado en el lado de Ames, el pasado miércoles.
El filme cuenta con un presupuesto de cinco millones de euros, algo inhabitual en las producciones españolas por tratarse de una cifra relativamente alta. Emma Lustres, productora de Vaca Films, asegura que se trata de un filme comercial, lo que no va a impedir una calidad en el producto final para los espectadores. Entre las referencias en las que se enmarca el film Lobos de Arga está, por ejemplo, El día de la bestia, de Álex de la Iglesia.
El elenco de actores está formado por gente joven como Gorka Otxoa, Carlos Areces, Secun de la Rosa o el gallego Luis Zahera, junto a consagrados profesionales como Mabel Rivera o Manuel Manquiña, además de Xosé Manuel Olveira Pico y Dorotea Bárcenas.
A principios de siglo, en Arga, un pequeño pueblecito del Camino de Santiago, cayó una terrible maldición sobre la marquesa de Mariño convirtiendo a su hijo en hombre lobo, justo el día que cumplió diez años. Cien años después, Tomás, escritor fracasado y último descendiente de los Mariño, regresa al pueblo para ser nombrado hijo adoptivo, aunque la verdadera razón es para que el pueblo se libere de la maldición.