El copago que viene del Este

La Voz

SANTIAGO

17 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Mirando hacia el este vemos un vecino, Italia, al que le están afeitando las barbas. ¿Tendremos que ir poniendo las nuestras a remojar? Los italianos van a poner en marcha un instrumento para que los usuarios paguen directamente -o sea, aparte de lo que pagan por impuestos- una pequeña cantidad cuando utilicen la sanidad pública. El gran argumento de nuestros líderes políticos para aplicarnos medidas impopulares como el copago sanitario es que también lo hacen los demás países. Así que, sin movernos, ya hemos dado un paso hacia ese cambio que ninguno de los grandes partidos respalda, por ahora, y que solo defienden portavoces de aseguradoras y algunos gurús económicos.

En España, los movimientos pioneros para fortalecer los ingresos del sistema público de salud se están ejecutando también en el Este, en Cataluña. En aquella comunidad está en marcha una reforma radical de la asistencia sanitaria que va a volcar cargas del sistema hospitalario en la red de atención primaria, va a establecer unos tipos de intervención médica y unas clases de enfermedad que considerará prioritarias y va a ampliar las funciones de la enfermería para traspasarles competencias de los facultativos. Lo explicó muy bien en unas jornadas de la UIMP en A Coruña, hace poco más de un mes, el director general del hospital Clínic de Barcelona, Josep María Piqué. El copago, de momento, no aparece entre las previsiones; pero sí hay otros planes para filtrar la demanda. El doctor Piqué dijo que los ciudadanos han de hacerse más responsables de su salud. La sanidad pública podría penalizar en cierta medida al usuario «descuidado». La cultura de las aseguradoras va calando en ese nuevo sistema de salud atento a la efectividad de los costes. Los que fumen lo tendrán crudo. Esperemos que este enfoque no cree una espiral de restricciones que empiece con los gordos y acabe castigando al que no ha probado en su vida el omega-3 ni hace al día dos horas de footing.