19 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Aquí están las consecuencias de unas fiestas del Apóstol cuya organización quedó manga por hombro -y con escasos fondos- en el prolongado vacío de poder hasta que los de Conde Roa pudieron hacerse con el mando. Tras fallar Fran Vázquez y «la bomba» Navarro, con los que se contaba, las fiestas tendrán un pregonero local, de barrio, in extremis. Y puede que sea la mejor solución.